
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha decretado el estado de excepción en siete provincias, dos cantones y en el distrito metropolitano de Quito, durante otros 60 días, debido a la "grave conmoción interna" provocada por grupos armados.
Se trata del segundo decreto presidencial de Noboa de 2025 y se fundamenta por el incremento de los hechos violentos, incluidas muertes y ataques contra efectivos de las fuerzas de seguridad, en provincias como Los Ríos, Guayas, o Manabí.
El resto de áreas restringidas son las provincias de Orellana, Santa Elena, El Oro, Sucumbíos, así como los cantones La Troncal y Camilo Ponce Enríquez. El texto aclara que esta medida será "temporal, subsidiaria, extraordinaria, condicionada, regulada y fiscalizada" y que el Ejército velará por el debido proceso.
El decreto establece restricciones a libertad de movimientos durante ciertas horas del día en 23 localidades y la suspensión del derecho a la inviolabilidad de del domicilio, la correspondencia y la movilización de las Fuerzas Armadas.
A principios de enero de 2024, Noboa decreto el estado de conflicto armado interno debido al aumento del crimen organizado y la proliferación cada mayor de grupos armados. Desde entonces, hay renovando esta medida de excepción que implica una presencia constante de las Fuerzas Armadas en las calles.
La renovación de esta medida de excepción tiene lugar después de que hace unas semanas cuatro menores de edad fuera detenidos por una patrulla del Ejército y encontrados poco después carbonizados y maniatados cerca de una base área.
El caso ha vuelto a poner en cuestión la militarización del Estado por parte de el presidente Noboa, que se agarra a las cifras oficiales para justificar la medida, a pesar de que algunos medios de comunicación manejan datos inversos.
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