
Con solo 19 días de diferencia, Cari Lapique perdía el pasado agosto a dos de sus grandes pilares, su marido Carlos Goyanes y su hija mayor, Caritina Goyanes, que fallecían durante sus vacaciones de verano en su residencia de Marbella el 7 y el 26 de agosto respectivamente.
Y aunque no están siendo momentos fáciles y han sido dos meses durísimos, la socialité ha decidido retomar sus compromisos profesionales para mantener la mente ocupada y sobrellevar la pérdida del amor de su vida y de su primogénita, a la que estaba muy unida.
Este martes Cari volvía al trabajo capitaneando un exclusivo showroom multimarca en la Milla de Oro de Madrid y, como no podía ser de otro modo, ha estado arropada por su hermana Myriam Lapique y por numerosas amigas y rostros conocidos, como Ana Rosa Quintana, Ana Botella, Carla Pereyra, Ana Gamazo o Marisa Martín-Blázquez entre otras.
Tras más de ocho horas en el interior del local trabajando, la socialité daba por finalizada su primera jornada laboral tras la muerte de Carlos y Caritina y ponía rumbo a su casa para disfrutar de un merecido descanso.
Abrumada por la cantidad de medios de comunicación que estaban esperándola para obtener alguna declaración en su reaparición pública, Cari -muy seria y con gafas de sol para ocultar su tristeza a pesar de ser de noche- algo "avergonzada" al estar rodeada de cámaras, agradecía las muestras de cariño y los ánimos que ha recibido en su regreso al trabajo.
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