'Paquirri', una gran figura del toreo y personaje del papel cuché

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Sevilla (España), 25 sep (EFE).- La gran polvareda mediática que siempre ha rodeado la memoria del diestro Francisco Rivera ‘Paquirri’ en torno a su herencia, sus matrimonios y hasta las cuitas de sus herederos sube de volumen a punto de cumplirse cuatro décadas de su trágica muerte en Córdoba (sur), corneado por el toro ‘Avispado’.

'Paquirri' fue un gran torero y uno de los personajes más conocidos de la España de los 70 y primeros 80. Nacido en 1948 en un ambiente humilde, escaló desde lo más bajo hasta alcanzar la primera fila de su profesión y codearse con los más grandes.

El aura de 'Paquirri' trascendía del ámbito del mundo taurino. Su primer matrimonio con la modelo Carmina Ordóñez, el divorcio posterior, sus cuitas sentimentales y, finalmente, la boda con la cantante Isabel Pantoja le habían convertido en un personaje popular y carne del papel cuché, aunque su popularidad estuvo apoyada en su primacía profesional y taurina.

Toreó en público por primera vez con pantalones cortos y en una plaza improvisada. El debut, con un vestido de torear prestado, no tardaría demasiado: el 16 de agosto de 1962 con 14 años cumplidos.

La alternativa le llegó el 11 de agosto de 1966 en Barcelona. Se había convertido en matador pero se encontró, de pronto, en medio de la impresionante baraja de estrellas de los años 60.

Había que plantar cara a los colosos, encontrar su propio camino. El apoderado José Flores 'Camará' moldeó aquel diamante en bruto a pesar de las dudas: “Aprende a ser yunque para cuando seas martillo” fue la célebre frase que grabó en el subconsciente de su torero, que la colocó pintada en unos azulejos en su finca.

La década de los 70 marca la plenitud profesional de 'Paquirri', que aún tuvo que salvar algunos baches personales y profesionales. En 1978 resultó gravísimamente herido en Sevilla por un toro de Osborne durante el tercio de banderillas.

El 24 de mayo de 1979 llegaría en Madrid la consagración como gran maestro del toreo cuajando de cabo a rabo al célebre toro ‘Buenasuerte’.

Su última salida a hombros por la Puerta del Príncipe de la Maestranza de Sevilla (sur) fue el 28 de abril de 1981. Cortó tres orejas, arrasó con todos los premios... pero, dos días después y en esa misma feria, sufrió una brutal voltereta cuando recibía a portagayola a otro ejemplar que iba a quebrar para siempre su regularidad. La guerra del toreo había acabado para él.

Dos años después, en la primavera de 1983, llegaba el matrimonio con Isabel Pantoja. El reloj ya estaba en marcha. La temporada de 1984 se había planteado como una recogida de los muchos frutos sembrados a lo largo de dos décadas de oficio. El torero ya barruntaba su retirada pero el destino estaba escrito en la localidad cordobesa de Pozoblanco. EFE

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