Etcheverry y Cerúndolo, dos bazas argentinas para los octavos

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París, 31 may (EFE).- Como el año pasado, Argentina opta a tener dos representantes en octavos de final de Roland Garros y son los mismos nombres, Tomás Martín Etcheverry y Francisco Cerúndolo, que se medirán, respectivamente al noruego Casper Ruud y al estadounidense Tommy Paul.

Ninguno de los dos saltará a la cancha como favorito de su duelo, aunque los rivales tampoco estarán tranquilos de afrontar a dos jugadores que cuentan con buenos resultados sobre arcilla y un carácter de pelea que no se lo pondrá sencillo.

Cerúndolo afronta el duelo como favorito número 23 contra un rival frente al que tiene un balance positivo de victorias, tres en cinco duelos, y ante el que nunca ha perdido sobre tierra batida, una superficie en la que el décimo cuarto cabeza de serie no tiene sus mejores números y donde hace unas semanas caía contra el argentino en la segunda ronda del Masters 1.000 de Madrid.

También le ganó sobre pasto en la final de Eastbourne de 2023, y en Queens ese mismo año. Paul había golpeado primero, imponiéndose en 2022 en la hierba de Easbourne y en 2023 en la pista dura de Toronto.

Paul, de 27 años, nunca había alcanzado la tercera ronda en Roland Garros, a la que llegó este año tras haber visto una mejora significativa de sus resultados esta temporada, como acreditan las semifinales que alcanzó en Roma, donde cayó contra el chileno Nicolás Jarry.

"Creo que va a ser un partido durísimo", dijo el argentino sobre el partido de mañana que se disputará en el tercer turno de la pista 14, la cuarta más grande del complejo.

Pero un repaso al palmarés del estadounidense demuestra que no es la arcilla su terreno natural, todo lo contrario que el de Cerúndolo que ha sido sobre el ocre donde ha levantado más veces los brazos.

Esta temporada sus resultados no son tan buenos como la pasada, pero Madrid alcanzó los cuartos de final y en París su nivel siempre se eleva.

En su mente persiste el duelo del año pasado de octavos de final contra el danés Holger Rune, una batalla de cuatro horas y cinco sets que se resolvió en un super-juego de desempate que hizo las delicias del público de la pista Suzanne Lenglen, 7-6(3), 3-6, 6-4, 1-6, 7-6(10-7).

Aquellos octavos de final siguen siendo el mejor resultado del argentino en un Grand Slam, mientras que Etcheverry los superó el año pasado y opta a volver a disputarlos en esta edición.

El de La Plata tendrá un compromiso difícil contra el noruego Ruud, el tenista que más victorias ha conseguido este año, 37, con dos torneos recientemente conquistados sobre arcilla, Barcelona y Ginebra, este último el pasado fin de semana.

Doble finalista en París, el escandinavo no pierde antes de la final desde 2021 y en la tierra batida su fiabilidad sube muchos enteros. Aspira a un octavo triunfo consecutivo y es sin duda un rival temible.

"Es un jugador de tierra, domina esa superficie, va a ser un partido en el que voy a tener que estar muy fino y aprovechar las pocas oportunidades que pueda tener", indicó el de La Plata.

Su camino hasta la tercera ronda no ha sido fácil, con dos franceses muy apoyados por el público que le complicaron la labor.

El cuartofinalista del año pasado, que en esta edición llega tras perder la final de Lyon contra otro francés, el joven Giovanni Mpetshi Perricard, superó en primera ronda en cuatro sets a Arthur Cazaux y en segunda se benefició de la retirada de Arthur Rinderknech.

Contra este último, Etcheverry se repuso de los dos primeros sets perdidos, aguantó en la pista el tercero y se benefició del abandono del francés, que pateó un muro pensando que era una lona y se lesionó el pie.

Pero el argentino sabe que contra Ruud tendrá que dar su mejor versión, que el noruego no le hará regalos.

La calidad del noruego ya la comprobó hace unas semanas Etcheverry, que perdió en semifinales de Barcelona en dos sets. El año pasado el escandinavo también se impuso en el otro duelo entre ambos en el torneo de Pekín.

El argentino tendrá que recuperar parte del tenis que el año pasado le permitió estar entre los 16 mejores. En cuartos se cruzó contra el alemán Alexander Zverev, que regresaba tras meses de recuperación de la lesión de tobillo que se produjo precisamente en una semifinal de Roland Garros el año anterior.

Contra el germano el de La Plata peleó, pero se inclinó finalmente en cuatro sets, 6-4, 3-6, 6-3 y 6-4. EFE

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