Madrid, 27 abr (EFE).- Con el empate ante el Stuttgart (2-2) gracias a un tanto de en el minuto 97 de Robert Andrich, el Bayer Leverkusen sumó su partido oficial número 46 sin perder y superó al Rijeka y al Dinamo de Zagreb para conseguir un récord mundial del siglo XXI.
El tanto de Andrich permitió al equipo de Xabi Alonso estirar su marca de duelos invicto. Hasta ese minuto 97, estaba empatado a 45 con el Rijeka y el Dinamo Zagreb, pero el acierto sobre la bocina del jugador del Leverkusen dejó una marca histórica para el conjunto alemán.
El Dinamo Zagreb estableció el récord de 45 duelos sin perder entre noviembre de 2014 y septiembre de 2015, mientras que el Rijeka hizo lo mismo entre abril de 2016 y mayo de 2017. Ha tenido que pasar casi una década para que otro equipo, el Bayer Leverkusen, superara ese espectacular registro.
Pero si se cuentan también los partidos amistosos, el equipo de Xabi Alonso alcanzaría los 50 encuentros sin conocer la derrota. En medio de tanto partido oficial, se enfrentó sin derrotas al Olympique Marsella, Venezia, West Ham y Aachen. El último equipo que tuvo el honor de derrotar al Leverkusen fue el Bochum. Lo consiguió el 27 de mayo de 2023, hace exactamente 11 meses. EFE
jjl/ism
Últimas Noticias
RTVE alerta del "intento de tutela" del PP tras su anuncio de impulsar una comisión de investigación en el Senado
Varias voces advierten del riesgo de que la Cámara Alta fiscalice a la radiotelevisión pública tras la propuesta impulsada por fuerzas conservadoras, mientras se cuestiona la independencia informativa y se invoca la normativa europea sobre autonomía mediática

Dos cascos azules más mueren en una explosión en el Líbano, tres en las últimas 24 horas
La UE prorroga hasta 2027 regímenes de sanciones a Irán y Bosnia-Herzegovina
El FMI alerta que el conflicto de Irán supondrá precios más altos y menor crecimiento en todos los escenarios
El organismo advierte que la crisis en Oriente Próximo complica la estabilidad económica global, incrementa los riesgos para los países dependientes de energía y alimentos e intensifica la vulnerabilidad de las economías menos desarrolladas ante la inflación y el estancamiento
