Pasión al máximo, el derbi de Teherán divide a la capital iraní

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Aydin Shayegan

Teherán, 13 mar (EFE).- Irán vibró este miércoles con el derbi más importante del continente asiático protagonizado por los archirrivales Esteghlal y Persépolis, que dividieron los puntos al conseguir un empate sin goles en un ambiente electrizante.

El partido disputado en el emblemático estadio Azadi fue dominado en los primeros minutos por Esteghlal, aunque después del minuto 20 fueron los rojos del Persépolis los que tomaron las riendas del encuentro, con mayor posesión de balón y más llegadas.

Pero ninguno de los dos equipos supo aprovechar las escasas ocasiones de gol creadas durante el partido, que en términos de calidad futbolístico dejó mucho que desear.

“El derbi es diferente a todos los partidos y el que diga que no lo es, miente. Este partido es una pelea especial y se vive un ambiente tan terrible que te hace temblar las piernas como jugador”, describió así el duelo en declaraciones a la agencia IRNA Meisam Maniei, exjugador de Esteghlal que experimentó el derbi hace dos décadas.

Esteghlal y Persépolis se han enfrentado en 103 ocasiones, de los que 50 han terminado en empate, Persépolis ha ganando 27 y Esteghlal 26 partidos.

Con este último empate, Esteghlal se mantiene líder de la liga con tres puntos de ventaja sobre Persépolis, que ocupa el segundo lugar, a falta de diez jornadas para el final del campeonato.

Más de 50.000 espectadores se hicieron presentes en el estadio Azadi, generando un ambiente electrizante como en otros clásicos que han disputado Esteghlal y Persépolis, los dos clubes más prestigiosos de Irán.

Desde horas antes de que comenzara el encuentro, los aficionados ya habían empezado a animar a sus equipos con cánticos al ritmo de vuvuzelas y ondeando banderas azules o rojas.

Muchos de ellos, viajaron cientos de kilómetros desde provincias lejanas para llegar a la capital. Muchos otros, residentes de Teherán que no consiguieron entradas, se juntaron en cafeterías o restaurantes para ver la edición numero 103 del derbi por televisión.

"Yo soy hincha de Esteghlal desde que tenía 6 años. Toda mi familia le va a este equipo. Nuestra sangre es azul", comenta a EFE Dariush, de 39 años, en una cafetería del norte de Teherán.

Además, cuenta que ha ido muchas veces al estadio a animar a su equipo favorito, "incluso a varios derbis".

Pero Behruz, de 26 años y fan del Persépolis tiene otra opinión. "Persépolis es el equipo que más ligas ha ganado en los últimos años. Lo amo. Sigo todos sus partidos. Es el mejor de Irán y uno de los mejores de Asia".

Estas disputas verbales a lo largo de los años, han hecho que esta rivalidad sea el más destacado de toda Asia y una de las mas importantes del planeta.

Como si se tratase de un Barcelona-Real Madrid, el derbi de Teherán cumple con todos los requisitos de un clásico de repercusión mundial. Rivalidad extrema, odios, política, historia, arbitrajes y también fútbol.

Esteghlal (Independencia en persa), que fue fundado en 1945 con el nombre de Taj (Corona) por un militar cercano a la casa real, representaba a la clase media alta de la sociedad.

Por otra parte, entre los hinchas del Persépolis (1963), cuyo nombre fue tomado de la capital del imperio persa durante la época aqueménida, siempre han predominado ciudadanos de la clase baja y obrera.

Estos equipos diputaron el primer clásico del fútbol iraní en 1968, duelo que también finalizó sin goles.

La polémica y las peleas entre jugadores y aficionados nunca han faltado en este clásico.

En 1995, los hinchas de Persepolis se echaron al campo en protesta por una decisión arbitral, lo cual ocasionó también una reyerta entre los jugadores. El partido que iba empatado 2-2 se tuvo que suspender.

Después de ese partido, para evitar que se repitan los hechos la federación iraní decidió contratar arbitros extranjeros para pitaran el derbi, por varios años. EFE

ash-jlr/sab

(foto) (vídeo)