El Gobierno alemán condena la manifestación de solidaridad con los exterroristas de la RAF

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Berlín, 10 mar (EFE).- La ministra alemana del Interior, Nancy Faeser, condenó este domingo la manifestación en Berlín en solidaridad con la exterrorista de la Fracción del Ejército Rojo Daniela Klette, recientemente detenida, y sus cómplices Burkhard Garweg y Ernst-Volker Staub, que siguen ocultos.

"La RAF asesinó brutalmente a 34 personas. No hay nada, absolutamente nada que glorificar", dijo la ministra en declaraciones a RedaktionsNetzwerk Deutschland (RND).

Expresó su deseo de que quienes se solidarizan con los terroristas escondidos "pensaran sólo por un segundo en lo que esto significa para las familias de las muchas personas que fueron asesinadas por la RAF".

Dio las gracias a la policía por maximizar la presión en la búsqueda contra los demás terroristas de la RAF que siguen en busca y captura y subrayó que "nadie debe sentirse seguro en la clandestinidad".

Señaló que también es necesario estudiar con detalle qué simpatizantes hicieron posible que los terroristas del RAF pudieran estar en la clandestinidad durante tanto tiempo y siguen haciéndolo posible hoy día.

"La escena extremista de izquierdas sigue estando en el punto de mira de las autoridades de seguridad", advirtió.

Varios centenares de manifestantes se congregaron a última hora de la tarde del sábado en el barrio berlinés de Kreuzberg y marcharon entre otros puntos por la calle Sebastianstraße, donde Klette, de 65 años, había vivido bajo nombre falso antes de su detención a finales de febrero.

"Para nosotros, como familiares de las víctimas de los asesinatos de la RAF, es por supuesto muy deprimente ver lo fuerte que sigue siendo la simpatía por antiguos terroristas atribuidos a la RAF", había declarado antes de la manifestación Michael Buback, hijo de Siegfried Buback, fiscal general asesinado por la RAF en 1977.

La Fiscalía Federal alemana llevó el jueves pasado a Klette ante el juez de instrucción del Tribunal Supremo para informarle de los cargos que se le imputan, en concreto, dos intentos de asesinato, así como el intento y la consumación en complicidad de la detonación de material explosivo.

Tras décadas de incertidumbre sobre su paradero, la policía localizó y detuvo a Klette gracias a un soplo recibido el pasado noviembre.

La fugitiva vivía desde hace más de 15 años en el centro de la capital alemana bajo una identidad falsa y aparentemente estaba bien integrada en el barrio, donde ayudaba a sus vecinos y participaba en actividades de danza. EFE

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