Presidente checo, abierto a enviar tropas a Ucrania en misión de asistencia y no combate

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Praga, 5 marzo (EFE).- El presidente de la República Checa, Petr Pavel, declaró este martes en Praga tras su encuentro con su homólogo francés, Emmanuel Macron, que está a favor de estudiar el envío de una fuerza militar de asistencia a Ucrania que no participe en misiones de combate.

Sobre esta presencia militar aliada en el país invadido por Rusia, algo que propuso Macron la semana pasada en París durante una cumbre de países occidentales, Pavel precisó que "hay que buscar nuevos modos, incluido el debate sobre presencia física en Ucrania".

"Existe miedo a hablar de fuerzas de combate, pero hablamos de formas de asistencia", matizó el general en excedencia, con una referencia al entrenamiento de soldados en territorio ucraniano, una decisión que "compete a Ucrania, que es país soberano".

El máximo mandatario checo, que fue presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica, sí aclaró que debe proseguir el debate que empezó con consultas en el seno de la OTAN y continuó en la cumbre de París.

"No podemos quedarnos con el tipo de ayuda que proporcionamos hoy", aseveró Pavel sobre la ayuda prestada hasta ahora, que consiste en enviar ayuda militar y material humanitario.

"Rusia no debe vencer en esta guerra", dijo por su parte Macron, que ya la semana pasada trató de movilizar a 27 aliados occidentales para explorar nuevas vías, incluidas el envío de soldados a Ucrania.

Sobre la iniciativa checa de detectar excedentes de munición de terceros países para comprarlos y enviarlos a Ucrania, el líder francés señaló que es un "complemento significativo en las actividades conjuntas" sobre el que se seguirá trabajando.

Son quince los países que han adherido a esta iniciativa, consistente en comprar 800.000 piezas de munición de artillería en países fuera de la Unión Europea.

Macron reiteró los cinco puntos de la estrategia aliada acordada hace una semana en París: el trabajo de detección y eliminación de minas, el apoyo civil en Bielorrusia, la defensa de Moldavia, la producción de armas en suelo ucraniano -algo en lo que ya trabajan empresas de armamento checas- y la lucha contra la amenaza cibernética. EFE

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