El jugador a seguir: Demis Grigoras, el brazo de Rumanía

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Javier Villanueva

Mannheim (Alemania), 13 ene (EFE).- "Tenemos que morir sobre el campo. Estamos cansados de ver los grandes torneos por la televisión". Así de sincero se mostraba en junio de 2017 un joven Demis Grigoras que, como todos los integrantes de la selección rumana, veía más cerca que nunca el regreso de la 'Tricolori' a la fase final de un Campeonato de Europa.

Pero ni los cinco goles que Grigoras anotó en el decisivo encuentro con Bielorrusia pudieron impedir que se viera truncado el sueño del conjunto rumano de lograr la clasificación para el Europeo de Croacia 2018.

Tal y como volvería a ocurrir un año más tarde con el fallido intento de lograr el billete para el Mundial de Alemania o en los siguientes con los continuos fracasos vividos en cada intento de alcanzar una gran cita internacional.

De hecho, el lateral derecho del Benfica portugués ha tenido que esperar siete años para ver cumplido el sueño de disputar un gran torneo de selecciones con Rumanía, que puso fin a una ausencia de 28 de la cita continental con su clasificación para el Europeo de Alemania.

Una larga espera que ha permitido a Demis Grigoras, que cumplió 30 años el pasado mes de junio, convertirse en un jugador "más completo" como asegura su entrenador en el conjunto luso, el español Jesús Javier González.

"Es un jugador completo y eso es muy importante. Un jugador que ataca y que defiende. Un jugador que tiene finta, que tiene pase, que tiene lanzamiento. No es extraordinario en nada, pero es un notable en todo", señaló González en declaraciones a la Agencia EFE.

Pero si por algo destaca Grigoras, que debutó apenas dos semanas antes de cumplir los 20 años con la selección rumana en el año 2013, es por su capacidad de lanzamiento.

"Si hablamos de su punto fuerte, desde luego, es el lanzamiento a distancia. Es un jugador con una potencia de lanzamiento importante", destacó el preparador del Benfica.

Un poderoso brazo izquierdo que permitió a Demis Grigoras dar el salto en el verano de 2016 de la Liga rumana a la húngara, donde militó durante tres temporadas en el Tatabanya, antes de recalar en el 2019 el Chambery francés.

Aunque su mayores éxitos los ha vivido en el Benfica portugués, club al que se incorporó en el año 2021 y con el que conquistó, un año más tarde, la Liga Europea, la segunda competición continental, de la mano de otro entrenador español Chema Rodríguez.

Un bagaje que, sin duda, no ha pasado desapercibido para el seleccionador rumano, el también español Xavi Pascual, que ha tenido en Grigoras uno de sus jugadores clave tanto en su primera etapa al frente del equipo rumano, entre los años 2016 y 2018, como en la actual.

Protagonismo que se verá forzado en el Europeo por la ausencia del jugador de origen español Javier Humet lo que dejará a Demis Grigoras, tercer máximo goleador del conjunto rumano durante la fase clasificación, como la principal referencia en el lateral derecho.

Una circunstancia que obligará a Grigoras a asumir un mayor liderazgo en el seno de la selección rumana, una faceta en la que el lateral del Benfica, como señaló Jesús Javier González, se ve lastrado por su timidez.

"Es un jugador comprometido, cumplidor, pero al que no le gusta estar en el primer plano y eso que por sus condiciones podría ser un jugador decisivo, pero por su timidez ahora mismo no es ese líder capaz de arrastrar a la gente", indicó González.

No obstante, el preparador español cree que Grigoras puede seguir mejorando en esta faceta.

"Tendría que dar un paso adelante para ser ese jugador determinante que puede llegar a ser, asumiendo más responsabilidad y tirando de los compañeros", aseguró González, que cree que el Europeo puede ser el mejor escenario para dar ese salto.EFE

jv/sab