Pescadores regresan tras un día de trabajo en el mar en una piragua, una embarcación tradicional de pesca, al puerto de Nuadibú, en Mauritania, el 27 de noviembre de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)
Cada año, cientos, si no miles, de migrantes de África Occidental desaparecen intentando llegar a las Islas Canarias y, según creían, a una vida mejor en Europa. Se desconoce la cifra real de fallecidos y muchas de las embarcaciones y sus ocupantes no vuelven a ser vistos. Pero en 2021, ocurrió algo extraño.
Los barcos, procedentes de la nación costera atlántica de Mauritania, entre otras, que se creía que habían sido utilizados por migrantes, no estaban llegando a las Canarias. Aparecían al otro lado del Atlántico, en el Caribe e incluso en Brasil. Todas llevaban una triste carga a bordo: los cadáveres de hombres y mujeres jóvenes que en su día soñaron con un futuro en Europa. Pocos eran identificados.
Habían fallecido a la deriva.
Durante casi dos años, periodistas de The Associated Press rastrearon los orígenes de una de las embarcaciones y de la gente que murió en ella. Sus restos aparecieron a bordo de una piragua blanca y azul — un barco tradicional de pesca mauritano— a la deriva cerca de la isla caribeña de Tobago el 28 de mayo de 2021.
Mientras investigaban qué había sido de los hombres, documentaron su viaje. Y surgieron imágenes impactantes, fotografías que transmitían la angustia, la soledad y la futilidad de tratar de encontrar una nueva vida asumiendo el mayor de los riesgos.
Estas imágenes, del fotógrafo de la AP Felipe Dana, son la crónica del viaje de estos jóvenes, de los lugares que dejaron y aquellos a los que trataban de llegar. En conjunto, las fotos muestran una determinación y una desesperación que muchos humanos nunca llegarán a experimentar, pero con la demasiados conviven.
Muestran la aldea de la procedían y la vida que intentaban dejar atrás. Muestran las costas de las que partieron y aquellas a las que llegaron sin vida. Muestran a niños parecidos a los desaparecidos, vestidos con ropa similar a la encontrada en el cayuco a la deriva.
Y, en un emotivo collage, muestran las prendas que llevaban los hombres de aquella desafortunada embarcación cuando fallecieron: ropa rastreada por la AP y sacada de bolsas de plástico, bajo atentas miradas, para recabar pruebas acerca de quiénes eran.
En una de las fotos, el cayuco aparece en la orilla al anochecer, ya sin restos, como la única prueba física de las jóvenes vidas perdidas. En otra, una mano protegida por un guante de látex examina los preciados celulares de unos hombres que no realizarán más llamadas ni consultarán más mensajes. En otra, una polvorienta carretera mauritana habla de la sombría vida de la que los migrantes querían alejarse acudiendo al mar para su siguiente capítulo.
Y luego está la inquietante silueta de Soulayman Sangaré, de Kayes, Mali, atrapado — como él mismo afirma — en Mauritania. Puede que no lo diga, pero es uno de los afortunados. Intentó marcharse una vez, luego dos, pero no lo consiguió. Sigue vivo.
Pero no está claro por cuánto tiempo. Como otros antes que él, que murieron solos y en el mar, Sangaré está decidido a marcharse.
“Quiero volver a intentarlo e irme. Es mi decisión".
A una pregunta de periodista sobre si algo le hará cambiar de opinión, responde: “No. Solo la muerte”.
Residentes caminan en el mercado central de Selibaby, Mauritania, el 8 de diciembre de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)
Una pista de asfalto cubierta parcialmente de arena cerca de Nuadibú, Mauritania, el 2 de diciembre de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)
Soulayman Sangare, de Mali, posa para un retrato en Nuadibú, Mauritania, el 1 de diciembre de 2021. Sangare ha tratado sin éxito de llegar en barco a las Islas Canarias, en España. Aunque es consciente del peligro que conllevan esas travesías oceánicas y no sabe nadar, Sangare señaló que está decidido a volver a intentarlo. (AP Foto/Felipe Dana)
Un grupo de pescadores jóvenes camina hacia el mar para subir a una embarcación tradicional de pesca, en Nuakchot, Mauritania, el 10 de diciembre de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)
Un hombre camina por la playa con un puñado de peces en la mano, en Nuakchot, Mauritania, el 10 de diciembre de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)
Parte del casco de una embarcación de pesca tradicional mauritana, llamada piragua, que también usan los migrantes para llegar a las Islas Canarias, en España, en una playa cerca de Nuadibú, Mauritania, el 2 de diciembre de 2021. En 2021, al menos siete embarcaciones del noroeste de África aparecieron en el Caribe y en Brasil. Todas llevaban cadáveres. (AP Foto/Felipe Dana)
Una playa es iluminada por los faros de un auto al atardecer cerca de Nuadibú, Mauritania, el 25 de noviembre de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)
Adama Barra, a la derecha, y un familiar, sentados en su sala en Selibaby, Mauritania, el 8 de diciembre de 2021. Barra, que trabaja como profesor, conoce a muchos de los jóvenes que desaparecieron tras embarcar en Nuadibú con la esperanza de llegar a las Islas Canarias, en España. (AP Foto/Felipe Dana)
Embarcaciones tradicionales de pesca, llamadas piraguas, atracadas en el puerto de Nuadibú, en Mauritania, el 1 de diciembre de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)
Un niño corre por una calle al atardecer en Nuadibú, en Mauritania, el 30 de noviembre de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)
Oumar Koume, a la izquierda, sentado junto a otros familiares durante una entrevista con The Associated Press en Selibaby, Mauritania, el 7 de diciembre de 2021. El hijo de Koume, Djibi Koume, era una de las 43 personas que embarcó en una patera que fue encontrada en Tobago el 28 de mayo de 2021, más de cuatro meses después de partir desde Mauritania en un intento de llegar a las Islas Canarias, en España. (AP Foto/Felipe Dana)
Un viejo mapa de Mauritania es expuesto en un hostal en Nuadibú, Mauritania, el 30 de noviembre de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)
Dos jóvenes pescadores de Senegal se apoyan contra una pared tras una expedición de pesca en Nuadibú, Mauritania, el 1 de diciembre de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)
Hombres se preparan para atracar una embarcación tradicional de pesca, conocidas como piraguas, en el puerto en Nuadibú, Mauritania, el 27 de noviembre de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)
Moussa Sako, un solicitante de asilo de Malí que sobrevivió 22 días a bordo de un cayuco mauritano a la deriva en el Océano Atlántico, se cubre el rostro durante una entrevista con The Associated Press en Guadalajara, España, el 14 de noviembre de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)
En la imagen, el motor de la embarcación mauritana que apareció a la deriva cerca de Tobago, en el piso de un edificio en Belle Garden, en Trinidad y Tobago, el 19 de enero de 2022. (AP Foto/Felipe Dana)
El técnico forense Thomas Philips, sentado en la morgue del hospital de Scarborough, en Tobago, Trinidad y Tobago, el 25 de enero de 2022. (AP Foto/Felipe Dana)
Una camiseta estampada con la frase “Hola, ¿es a mi a quién buscas?”, que llevaba uno de los migrantes muertos que aparecieron en una embarcación mauritana a la deriva el 28 de mayo de 2021, es expuesta en la comisaría de policía de Scarborough, en la isla de Tobago, en Trinidad y Tobago, el 21 de enero de 2022. (AP Foto/Felipe Dana)
Pescadores limpian y cortan sus capturas en la localidad de Belle Garden, en la isla caribeña de Tobago, en Trinidad y Tobago, el 20 de enero de 2022. (AP Foto/Felipe Dana)
Una embarcación de pesca tradicional mauritana, llamada piragua, a un lado de una carretera en Belle Garden, en la isla caribeña de Tobago, en Trinidad y Tobago, el 18 de enero de 2022. El barco fue encontrado por pescadores locales cuando navegaba a la deriva cerca de la isla el 28 de mayo de 2021, con 14 cadáveres y otros restos óseos en su interior. Una investigación de The Associated Press halló que el cayuco había salido del puerto de Nuadibú, en Mauritania, África, más de cuatro meses antes con 43 migrantes a bordo. (AP Foto/Felipe Dana)
Bolsas que contienen evidencias policiales, con la ropa y otros objetos encontrados en una embarcación mauritana, en la comisaría de policía de Scarborough, en la isla de Tobago, en Trinidad y Tobago, el 21 de enero de 2022. (AP Foto/Felipe Dana)
Una bota en el interior de la embarcación mauritana que llegó a la deriva hasta Tobago con 14 cuerpos y otros restos óseos en su interior, en Belle Garden, Trinidad y Tobago, el 19 de enero de 2022. El barco fue encontrado por pescadores locales cerca del lugar el 28 de mayo de 2021. (AP Foto/Felipe Dana)
En esta combinación de imágenes se pueden ver las prendas de ropa que llevaban los migrantes muertos que aparecieron en una embarcación mauritana el 28 de mayo de 2021, mostradas en la comisaría de policía de Scarborough, en la isla de Tobago, en Trinidad y Tobago, el 21 de enero de 2022. La patera fue hallada por pescadores locales cuando navegaba a la deriva con 14 cadáveres y otros restos óseos en su interior. (AP Foto/Felipe Dana)
Un agente de policía muestra uno de los celulares hallados en el interior de una embarcación mauritana, en la comisaría de policía de Scarborough, en Trinidad y Tobago, el 21 de enero de 2022. (AP Foto/Felipe Dana)
Un barco navega al atardecer por la orilla en una playa de la isla de Tobago, en Trinidad y Tobago, el 23 de enero de 2022. (AP Foto/Felipe Dana)