Masa madre, coliflor y más: pizzas con una base diferente

Una masa bien amasada y levada. Por encima, salsa de tomate, queso, condimentos y al horno. Así sería una pizza clásica. Pero, para variar, también se puede hacer de otra manera. Por ejemplo, sin la masa de levadura.

Guardar
HANDOUT - Una alternativa a
HANDOUT - Una alternativa a la pizza clásica es la variante con masa de polenta, cubierta con una pasta untable de anacardos y una colorida ensalada. Foto: Wolfgang Schardt/Becker Joest Volk Verlag/dpa - ATENCIÓN: Sólo para uso editorial con el texto adjunto y mencionando el crédito completo

Una masa bien amasada y levada. Por encima, salsa de tomate, queso, condimentos y al horno. Así sería una pizza clásica. Pero, para variar, también se puede hacer de otra manera. Por ejemplo, sin la masa de levadura.

Una variante posible es la masa madre. ¿Qué ventaja tiene? "La masa madre le confiere a la pizza un aroma increíble", dice la autora de libros de cocina Anne-Katrin Weber desde Alemania. Además, la masa queda muy crocante al hornearla.

El cocinero Christian Brandl añade: "Es más fácil de digerir, porque como contiene bacterias de ácido láctico facilita la digestión más que la masa de levadura". Claro que preparar una masa madre es más complicado, admite. "No es algo que se pueda hacer en un santiamén".

Una base de verduras aporta vitaminas

Quien quiera hacer una pizza con una base más original, puede intentar con verduras trituradas. "Esa variante contiene menos hidratos de carbono que la masa de levadura y además es más rica en vitaminas", dice Weber. Una masa con verduras se puede hacer por ejemplo con brócoli o remolacha.

"En vez de con levadura, una masa de pizza también se puede preparar en base a papas cocidas y apisonadas, mezcladas con harina y margarina", dice Brandl. Igual de rica es una pizza de coliflor, por ejemplo, según la receta de la autora de libros de cocina Inga Pfannebecker.

Masa con coliflor troceada

Para ello hay que precalentar el horno a 200 grados. Lavar y trocear una coliflor (750 gramos). Cortar los trozos con la procesadora o a mano al tamaño de granos de arroz. Colocar sobre una bandeja de horno y hornear diez minutos.

Enfriar, colocar sobre un paño de cocina limpio y estrujar con fuerza. En el siguiente paso, mezclar la coliflor con un huevo y una cucharada de harina de almendras (o almendras peladas molidas), así como con 50 gramos de queso gouda rallado y salar todo.

Colocar papel para hornear en dos bandejas. Sobre ellas, formar cuatro bases redondas de unos 18 centímetros de diámetro. Prehornear cada bandeja sucesivamente en el horno precalentado durante doce minutos.

Mientras tanto, condimentar cuatro cucharadas de tomate al natural picado con sal y pimienta. Arrancar las hojas de tres tallos de albahaca fresca, cortarlas en trozos pequeños y mezclarlas con los tomates. Cortar en trozos cuatro fetas de jamón y dos bolas de 125 gramos de mozzarella.

Ahora, cubrir las bases con los tomates y los ingredientes preparados. Hornear otros doce minutos. Adornar las pizzas de coliflor con hojas de albahaca y servir.

Una larga fermentación ayuda a la digestión

Otra alternativa a la clásica base de pizza es la masa de pinsa. En este caso, se unen diferentes tipos de harina: de trigo, arroz, soja y garbanzos. Se le añade masa madre, agua, aceite de oliva y sal.

"Como resultado obtenemos una masa especialmente crujiente", explica Brandl. Por su larga fermentación de aproximadamente cuatro días en la nevera, la masa de pinsa es más fácil de digerir que la de levadura.

La pizza también puede quedar bien con una base de polenta. Para la pizza de polenta con pasta untable de anacardos y ensalada de Anne-Katrin Weber hay que remojar 200 gramos de anacardos durante cuatro horas en agua fría. Luego colar el agua, lavar bajo agua fría y procesar con un diente de ajo pelado, seis cucharadas de agua y una o dos cucharadas de copos de avena.

"En caso de ser necesario, añadir hasta otras dos cucharadas de agua hasta que la pasta untable de anacardos quede bien cremosa", comenta Weber. Condimentar con sal y pimienta y colocar a un lado. Ahora, precalentar el horno a 200 grados.

Pizza de polenta con ingredientes coloridos

Para la polenta, llevar a ebullición 200 mililitros de leche vegetal no endulzada con una cucharadita de sal y algo de pimienta y nuez moscada y 500 mililitros de agua en una olla. Verter 250 gramos de polenta instantánea y mezclar, reducir el calor y dejar cocer unos tres minutos hasta que se haga un puré espeso. No dejar nunca de remover. Probar.

Aceitar una bandeja de horno y colocar la masa. Hornear en el horno precalentado a una temperatura media durante unos 15 minutos.

Mientras tanto, preparar la ensalada: lavar un zucchini pequeño y rallarlo. Fregar una remolacha y rallarla también. Cortar y lavar las hojas de medio atado de rabanitos. Lavar los rabanitos y cortarlos por la mitad o en trozos.

Lavar y secar un puñado de hojas de lechuga. Lavar un puñado de hierbas (por ejemplo, albahaca y eneldo), secarlas. Mezclar todo. Dorar tres cucharadas de piñones en una sartén sin grasa.

Unir tres cucharadas de jugo de limón y tres de aceite de oliva con sal y pimienta. Sacar la pizza de polenta del horno y untarla con la pasta de anacardos. Dejar un pequeño borde. Distribuir la ensalada encima, echar la salsa de limón y esparcir los piñones.

dpa