La rosa de Navidad necesita espacio al aire frío

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ARCHIVO - Las rosas de
ARCHIVO - Las rosas de Navidad son originalmente blancas, pero mediante la cruza de híbridos se logró que también tuvieran color. Foto: Andrea Warnecke/dpa

Son pocas las plantas que florecen en el jardín de invierno, aunque caiga nieve o haya escarcha. Una de ellas es la rosa de Navidad (helleborus niger), que es como la flor que uno dibujaría: tiene un centro amarillo brillante rodeado de cinco pétalos simples y blancos.

Aunque a muchas personas les guste regalar estas plantas para la época de Adviento, "es importante saber que son plantas que prefieren estar en exteriores", dice el cultivador Josef Heuger, de Alemania.

Lo ideal es encontrarles un sitio en el jardín por el que uno pase con frecuencia o que uno pueda ver desde la ventana. Un buen lugar puede ser la entrada de la casa o un cantero delante de la sala de estar o de la ventana de la cocina.

Las rosas de Navidad pueden crecer durante 30 años o incluso más en un jardín. Pero hay que tomar ciertos recaudos al plantarlas en otoño e invierno: "La tierra debería ser rica en humus, levemente permeable y alcalina", recomienda la jardinera Svenja Schwedtke. Josef Heuger aconseja además hacer un agujero de dos palas de profundidad para que las raíces puedan crecer en forma perpendicular hacia abajo.

En la época de floración, el suelo debe estar levemente húmedo, mientras que en verano puede estar algo más seco. "Esa situación suele darse en zonas debajo de árboles frondosos que no solo dan sombra en verano, sino que además retienen algo de humedad con sus hojas".

Heuger combinaría la rosa de Navidad con otras plantas que también resulten decorativas en invierno. Podría ser, por ejemplo, la cornus alba en su variante de corteza púrpura, o las formas extrañas de un Salix matsudana.

Svenja Schwedtke recomienda combinarlas con plantas que crezcan como hierbas, en particular las especies que se den bien a media sombra y en sombra, como la hierba de la trinidad (Anemone hepatica) o pastos, violetas de los Alpes, que también florecen en invierno, Corydalis y campanillas de invierno.

Las rosas de Navidad cargan durante los meses de verano la energía necesaria para dar flores y la almacenan en sus rizomas carnosos. Es una ventaja para los jardineros, ya que no es necesario colocarles abono durante los meses de floración en invierno, pero de todos modos es importante proveerles un medio rico en fósforo y potasio en el verano.

Svenja Schwedtke recomienda colocarles fertilizante especial para rosas o para tomates y sumarles de vez en cuando un poco de cal. Su consejo especial: "Colóque cáscara de huevos crudos en la tierra que rodea la planta al plantarla y de tanto en tanto posteriormente".

Sin embargo, no todos quedan fascinados con esta especie, sobre todo con la rosa de Navidad clásica, porque son plantas delicadas y tienen un crecimiento más bien débil, dice Schwedtke. Además de ser una rosa que requiere sí o sí del suelo rico en cal y de profundidad, tal como se mencionó anteriormente.

La jardinera recomienda más bien colocar un eléboro negro de Hipócrates (helleborus orientalis), una especie de "pariente" de la rosa de Navidad que crece y se reproduce muy bien. Estas plantas aportan otros colores y formas de flores, si bien la floración se produce más bien hacia el fin del invierno.

Como compañía dentro del cantero, Schwedtke recomienda elegir Saxifraga fortunei, Trillium sessile y helechos de cinco dedos, que son plantas de sombra que prefieren un suelo levemente ácido, algo que el eléboro negro tolera bien.

Los eléboros están de moda en Europa y los viveros fomentan su reproducción. "El cultivo moderno de rosas de Navidad intenta combinar las características positivas de distintas especies", explica Josef Heuger.

Así fue que se generó una versión que combina, por ejemplo, la elegancia de la rosa de Navidad con la floración múltiple del eléboro negro de Hipócrates y la robustez de las especies de eléboros mediterráneas.

"Eso deriva en híbridos de gran tolerancia con respecto al sitio en el que se los coloca y mucha riqueza de colores", dice Heuger. Además, la floración temprana también es una característica de las especies modernas, que pueden verse como decoración de Adviento o de Navidad.

Todos estos tipos de Helleborus se dan también muy bien en maceta, siempre y cuando esta no sea muy pequeña. "Las macetas deben tener un buen tamaño para evitar que las raíces se congelen y que eso dañe la planta", aclara Josef Heuger. También es importante regarlas de manera suficiente en invierno. "Puede evitarse que se acumule agua haciendo un agujero en el fondo de la maceta o colocando un rebosadero integrado al cuenco".

El especialista recomienda plantar varios tipos de Helleborus con diferentes momentos de floración en una misma maceta para que luzca flores a lo largo de varias semanas.

Las plantas no son una buena opción para interiores, pero las flores pueden ser una excelente decoración. "Si bien las flores con tallo no se mantienen bien en florero, si se las corta al ras y se las coloca flotando en agua, se ven maravillosas", dice Schwedtke.

dpa