La compañía aérea Philippine Airlines anunció este sábado que se declaraba en quiebra en Estados Unidos para recortar 2.000 millones de dólares de deuda mientras intenta sobrevivir en un sector hundido por la pandemia del coronavirus.
La aerolínea nacional de Filipinas aseguró que esto le permitirá reestructurar sus contratos y ahorrarse 2.000 millones de dólares de deuda, al mismo tiempo que espera obtener otros 665 millones una vez terminado el proceso.
La compañía también reducirá su flota en un 25% y renegociará sus acuerdos para abaratar el pago de arrendamientos.
"Philippine Airlines continuará con su operativa de negocio una vez terminada la reestructuración de nuestra red, nuestra flota y nuestra organización", dijo en un mensaje de video el vicepresidente y responsable de finanzas Nilo Thaddeus Rodriguez.
El volumen de pasajeros en Filipinas cayó más de un 75% desde 30 millones en 2019 a siete millones en 2020 debido a las restricciones de la pandemia, indicó el presidente de la aerolínea Gilbert Santa Maria.
La aerolínea canceló más de 80.000 vuelos, perdió 2.000 millones de ingresos y despidió a 2.300 empleados.
Actualmente, según su presidente, opera un 21% de los vuelos previos a la pandemia y con solo un 70% de sus destinos habituales.
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