Ministro invita a los sirios a cultivar trigo para atajar el "problema" del pan

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Unos panes recién horneados salen
Unos panes recién horneados salen de un horno en una panificadora gestionada por el estado sirio en Damasco en esta foto de ayer, lunes, y facilitada hoy, martes 8 de diciembre. El ministro sirio de Agricultura, Mohamed Hasan Qatana, invita a todos a los ciudadanos a que cultiven trigo hasta en su propia casa para que cada familia tenga su seguridad alimentaria y aliviar el peso sobre las importaciones ante el "problema" de la escasez de pan en el país, afirma en una entrevista a Efe. EFE/Youssef Badawi

Damasco, 8 dic (EFE).- El ministro sirio de Agricultura, Mohamed Hasan Qatana, invita a todos a los ciudadanos a que cultiven trigo hasta en su propia casa para que cada familia tenga su seguridad alimentaria y aliviar el peso sobre las importaciones ante el "problema" de la escasez de pan en el país, afirma en una entrevista a Efe.
"Nos encontramos bajo un bloqueo y el cultivo de cada trozo de tierra ayudará a lograr la seguridad alimentaria para cada familia, por lo tanto aliviará el país del peso de la importación", dice Qatana en el despacho del Ministerio que dirige en la capital Damasco.
Cada mañana, en las zonas controladas por el Gobierno sirio, se ven largas colas de personas que se agolpan para conseguir su ración de pan subsidiado, un bien básico cuyo reparto ha recortado recientemente el Ejecutivo ante la escasez de trigo en el país.
EL "PROBLEMA" DEL PAN
Lo que "Siria sufre ahora no es una crisis de pan, sino un problema", afirma el ministro en su mesa donde su teléfono no para de sonar y rodeado de montones de documentos.
Dice que Siria es "un país productor de trigo y goza de una seguridad alimentaria".
Pero apunta que "los terrenos cultivados sufrieron grandes problemas por la bajada de los recursos hídricos, lo que causó la disminución en la producción de trigo hasta 2,8 millones de toneladas de trigo anual en comparación con lo que se producía antes de la guerra, una media de 3,2 millones de toneladas".
Por su parte, la oficina del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Siria ha mostrado su "preocupación" en un informe publicado en octubre por "la disponibilidad de trigo en el país" para el año que viene, "lo que puede llevar a un incremento del precio del pan subsidiado en las panaderías públicas".
De acuerdo a ese informe, Siria es actualmente "un país en déficit de trigo, lo que significa que no produce la cantidad suficiente de trigo anual para cubrir todas sus necesidades", ya que en 2019 produjo 2,2 millones de toneladas, por debajo de lo necesario, es decir, 4,5 millones de toneladas.
Asimismo, "en 2020 se estima que la producción de trigo en Siria esté sobre los 2,8 millones de toneladas", según el PMA.
TIERRAS FUERA DE SU CONTROL
Qatana indicó que si cada sirio cultiva trigo "en un pequeño trozo de tierra, incluso en sus casas" se puede convertir en toda "una oportunidad de éxito" ya que hay "espacios en los que se puede cultivar, pero algunos están fuera del control del Gobierno".
El pasado 25 de octubre, un comentario en su página de Facebook desencadenó una ola de reacciones ya que el ministro afirmó que, ante "la presión económica indefinida" bajo la que se encuentra Siria, la solución pasa por la autosuficiencia alimentaria y que se debería plantar trigo hasta en el jardín de las casas.
En este sentido, aclara en la entrevista que el país disponía de "1.800.000 de hectáreas cultivadas antes de la guerra, que bajó hasta 1.100.000 hectáreas después de la guerra, y en 2019 se ha recuperado hasta 1.200.000".
Actualmente las autoridades de Damasco controlan la mayor parte del territorio del país, excepto zonas del noroeste, donde operan facciones armadas a las que consideran terroristas, y el noreste, donde surge la autoproclamada administración kurdosiria.
El ministro evitó referirse a esa entidad autónoma que su Gobierno no reconoce y que domina una gran parte de las tierras cultivables del país.
Según el PMA, "sólo 0,8 millones de toneladas (de trigo)" en 2020 "se producen en las áreas controladas por el Gobierno", es decir, 2 millones se producen en zonas que Damasco aún no domina.
Después de la guerra iniciada en 2011, los kurdosirios autodeclararon su administración en el norte y noreste de Siria, una zona que va desde la provincia de Al Raqa y Al Hasaka hasta Deir al Zur, áreas muy fértiles atravesadas por el río Éufrates.
Los datos del PMA apuntan que hasta el 40 por ciento del grano de trigo es cultivado en la provincia de Al Hasaka, seguida por Al Raqa, Alepo, Hama y Homs, estando estas últimas tres provincias en manos del Gobierno.
CULPA A LAS SANCIONES
Siria sufre una de sus peores crisis económicas desde 2011 agravada por la mala situación que vive su vecino, el Líbano, así como por las sanciones contra el Gobierno sirio, emitidas por la Unión Europea y la última estadounidense, la llamada Ley César.
Esa ley también afecta a la importación del trigo, porque "impide a las empresas internacionales colaborar con Siria por temor a ser privadas del comercio en otros mercados", explica el ministro.
Mientras, el PMA destaca que el "deterioro" del cambio en el mercado informal de la libra siria ha hecho que "los precios de los bienes básicos" suban a niveles sin precedentes en el país desde el estallido del conflicto armado.
Rania Zanoun