Las altas temperaturas obligaron al "cooling break" en Brasil

El árbitro portugués Pedro Proenca detuvo en dos oportunidades Holanda-México para que los equipos se refresquen debido al calor agobiante en el estadio Castelao

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El árbitro portugués Pedro Proenca detuvo en dos oportunidades Holanda-México para que los equipos se refresquen debido al calor agobiante en el estadio Castelao
 AFP 162
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Otra vez la Copa del Mundo vio padecer a los jugadores el calor agobiante en Brasil, en este caso del partido que disputan Holanda y México por los octavos de final, que obligó al árbitro portugués Pedro Proenca a parar el partido para permitir a los jugadores lo que la FIFA ha dado en llamar "cooling break" (pausa hidratante), y que permite por primera vez en la historia de los Mundiales como consecuencia del fallo del juez brasileño Rogerio Neiva Pinheir.

El tribunal que encabeza dictó sentencia días antes del Mundial en respuesta al pedido del Ministerio Público de Trabajo brasileño, que argumentó que los jugadores debían tenían derecho a una pausa de refresco e hidratación siempre que las temperaturas superaran los 30 grados. El termómetro marcó hoy en Fortaleza 31 grados, con una humedad del 51 por ciento.

En las tribunas del estadio Castelao se vio a los espectadores sufrir el agobio del calor, mientras que durante el corte permitido por el árbitro varios jugadores se colocaron vinchas con refrigerantes. Lo mismo sucedió en el segundo tiempo.

La medida se aplicó por primera vez en el Mundial Brasil 2014 el 23 de junio durante el partido entre Portugal y los Estados Unidos cuando en el estadio Arena Amazonia la temperatura y, sobre todo, la humedad del 81% hacían imposible la continuidad del juego sin pausa, lo que convirtió al argentino Néstor Pitana en el primer juez en aplicar el "cooling break".