La cosmética impulsa las ventas de Tupperware en América Latina

El fabricante de contenedores de plástico para alimentos tiene seis marcas de productos de belleza. En la región, el negocio representa casi el 50% de su facturación 

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Hace más de una década, la empresa estadounidense cambió radicalmente su estrategia de negocios en la región. Con una fuerte presencia en los hogares latinoamericanos a través sus famosos tuppers, la empresa se aventuró en el rubro de la cosmética.

Pero este movimiento no fue un salto al vacío, ya que Tupperware contaba con un dato no menor: los consumidores de la región gastan 20 veces más en productos de belleza que en recipientes de plástico, según un artículo publicado por The Wall Street Journal.

Fue así que en 2005 adquirió seis marcas de cosméticos por US$ 557 millones. El maquillaje, los perfumes y las cremas para la piel ya representan el 26% de la facturación total.

Esta cifra aumenta en la región, pues casi la mitad de las ventas por US$ 711 millones proviene de la categoría de productos de belleza. Fuller y Armand Dupree son algunas de las marcas de Tupperware en América Latina, que se ven impulsadas por el modelo de ventas a domicilio.

En Sudamérica, las ventas subieron un 50%, impulsadas principalmente por Brasil. La nación verdeamarela no es la única impulsora del negocio de la belleza. En algunos países representa la mayor parte de las ventas de Tupperware. En Argentina, genera cerca de la mitad de los ingresos y en Uruguay, alrededor de 70 por ciento.

Para Rick Goings, presidente de Tupperware, una creciente clase media y la oportunidad de las mujeres de ganar dinero hace que el modelo de ventas directas sea popular en estos países. Antes de su llegada a Tupperware en 1992, el ejecutivo de 66 años estuvo siete años en Avon, donde se desempeñó como presidente y jefe de operaciones de la empresa en los Estados Unidos.

Antes de apostar por la industria de la belleza en América Latina, Goings dice que estudió los resultados del "índice de vanidad", una encuesta en diferentes países que mide la actitud de los consumidores sobre su apariencia. En este ranking, las venezolanas se posicionaron como las más vanidosas.