El Tratado de Espacio Exterior, que estableció la Organización de las Naciones Unidas en 1967, señala que ningún país podría apropiarse de un planeta o una estrella. Pero como no hace referencia a las personas, Hope aprovechó ese vacío legal y pidió en un juzgado estadounidense que se le adjudicara la Luna como propiedad.

Aprobada la insólita solicitud en 1980, el hombre de negocios presentó una declaración de posesión de los planetas con sus respectivas lunas ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y el gobierno de los Estados Unidos.

Ese mismo año, Hope dividió la Luna e inició su venta mediante la Embajada Lunar. En la actualidad, comercializa 1.500 terrenos diarios de media hectárea en el satélite terrestre, Mercurio, Marte y Venus.

Asimismo, el empresario estadounidense vende por 75 mil dólares los derechos para establecer sedes de la Embajada Lunar en más de 12 naciones. Las más populares son Crazy Shop en Israel y Moon Estates en Inglaterra. Aunque también existen empresas falsas como Lunar Registry y Buy Uranus, que ofrecen lotes sin los derechos de la Embajada Lunar...

Hasta ahora, la compañía de Hope le vendió terrenos lunares a seis millones de personas en 80 países y a más de 1.300 corporaciones. Tomando un valor promedio de US$ 20 por cada parcela, el emprendedor lunar ya habría acumulado ganancias por 120 millones de dólares.

Entre sus inversores, se encuentran estrellas de Hollywood, un ex presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, y cadenas hoteleras, como Hilton y Marriot.

Por su parte, una situación parecida a la de Hope es la del fallecido chileno Jenaro Gajardo Vera, quien en 1954 inscribió al satélite natural como parte de su propiedad.

Al morir en 1988 le dejó el título al pueblo chileno, a través de un testamento con el siguiente texto: "Dejo a mi pueblo la Luna, llena de amor por sus penas". Aunque dado que Chile es una de las naciones firmantes del Moon Treaty, mediante el cual se prohíbe la posesión de la Luna (o parte de ella) por parte de individuos particulares, ese documento carece de validez oficial.