WikiLeaks: Venezuela y las FARC financiaron la campaña de Rafael Correa

Cables de las embajadas estadounidenses en Quito y Madrid apuntan al canciller Ricardo Patiño como enlace con el gobierno de Hugo Chávez y la guerrilla para los comicios de 2006

Ambos cables se dieron a conocer horas antes de que la embajadora de los EEUU en Quito, Heather Hodges, abandonara el país. Había sido declarada persona non grata por el gobierno a raíz de la publicación de otras notas diplomáticas en donde acusaba al presidente Rafael Correa de tolerar la corrupción policial.

El cable revelado por WikiLeaks, y publicado por la revista colombiana Semana, lleva la firma de Andrew Chritton en 2010, quien a partir de ahora se hará cargo de esa embajada. El mensaje indica que "dos fuentes separadas, una de alta credibilidad, han alegado que Patiño obtuvo y manejó fondos de Venezuela para la campaña de Correa".

También hace referencia a una presunta solicitud de dinero del canciller a la guerrilla colombiana de las FARC y al Frente Sandinista de Liberación Nacional nicaragüense.

La información se refiere a la campaña electoral de 2006, en la que Correa resultó electo. Por aquel entonces, Patiño era el director político del movimiento oficialista Alianza País.

El presidente ecuatoriano, en el poder desde enero de 2007, ya negó en el pasado que hubiera recibido aportes de su par venezolano Hugo Chávez.

Otro cable originado en la embajada estadounidense en España en 2006, y publicado este martes por la prensa ecuatoriana, indica que José Javier Gómez-Llera, miembro del Consejo Español de Seguridad Nacional, también mencionó un flujo de dinero desde Venezuela a la campaña de Correa.

"Los españoles han visto muchísimo dinero volando a la campaña de Correa desde Venezuela", afirma el mensaje, que relata un diálogo entre Gómez-Llera y María Solanas Cardin, también del Consejo Español, con la coordinadora estadounidense de los asuntos con Venezuela, Deborah McCarthy.

El gobierno rechazó este martes las acusaciones y reiteró que la campaña fue financiada con dinero de los asambleístas, los militantes y los aportes voluntarios.