Las favelas cariocas, del narco al turismo

El presidente brasileño, Lula da Silva, inauguró el programa "Rio Top Tour" que incluye visitas al Morro Santa Marta, un barrio hasta hace poco marginado por la delincuencia organizada. Los mismos pobladores trabajarán como guías

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El circuito de turismo de Río de Janeiro se amplía. A la playa de Ipanema y el Cristo Redentor, al Museo de Arte Contemporáneo y el Paseo Marítimo se acaba de sumar la visita a una de las favelas -los barrios pobres marginados por la delincuencia organizada de la ciudad-, guiada por los mismos vecinos.

En el Morro de Santa Marta, donde Michael Jackson filmó en 1996 el clip de su canción "They Don't Care About Us", se realizará la experiencia piloto del Rio Top Tour. El programa, que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva inauguró el 30 de agosto, aspira a convertir los barrios cariocas más peligrosos en un atractivo para los visitantes.

Con un costo total de 124.000 dólares, que en su mayor parte financia el Ministerio de Turismo hasta mayo de 2011, se espera atraer a los visitantes brasileños y extranjeros que se animen a recorrer los cerros donde hasta hace poco sonaban los disparos cruzados de narcotraficantes y policías. Hasta fines de 2008, cuando entró en acción la Unidad de Policía Pacificadora, la violencia era incontrolable en Santa Marta.

"El visitante va a ser conducido por un guía de la comunidad", explicó el presidente Lula durante el acto en la favela ubicada en el sur de Río de Janeiro. "Va a poder comer un pastel, tomar agua de coco, comprar una artesanía y dejar un ingreso para los pobladores".

Se adelantó a la crítica: "En esta visita podemos verificar que en Santa Marta tenemos paz. Esa es una verdad que ya conocen los compañeros que viven aquí".

Según el ministro de Turismo, Luiz Barreto, las próximas favelas a sumarse serán el Morro Providencia, Pavão Pavãozinho y Cidade de Deus, que inspiró la exitosa película de Fernando Meirelles.

"Tendremos un modelo que se aplicará en otras comunidades de la ciudad que también necesitan esta recuperación", afirmó Barretto.

El trabajo con los residentes, según las autoridades del programa, apunta a garantizar la inclusión social, en particular de niños, jóvenes y familias. La asociación de pobladores está de acuerdo: "Queremos convertir a Santa Marta en un lugar mucho mejor para vivir", sostuvo su presidente, José Mario Hilário. "Queremos que nadie tenga vergüenza de traer a sus amigos a casa."

Cincuenta de los 5.000 vecinos que allí residen se formarán como guías, bajo la supervisión de becarios, y treinta puntos del lugar conformarán el circuito. No faltan el sitio de la grabación de Michael Jackson o la escuela de samba comunitaria, ni las actividades deportivas y gastronómicas.

Para Santa Marta la novedad consiste, en realidad, en la formalización del asunto: hace tiempo es, de hecho, una de las favelas que visitan los turistas.