Argentina y Paraguay: dos tragedias, dos sentencias

En el supermercado Ycuá Bolaños y en Cromañón cientos de personas perdieron la vida por una cadena de irresponsabilidad y corrupción. Infobae.com compara los dos casos y las resoluciones de los jueces

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 Charly Díaz Azcué 162
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 Télam 162
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En el año 2004 dos incendios mortales sacudieron la región: en Asunción el 1º de agosto la muerte se hizo presente en la hora pico de concurrencia dentro del supermercado Ycuá Bolaños; y el 30 de diciembre la tragedia se presentó en el atestado local de República Cromañón en Buenos Aires a segundos de comenzar el recital del grupo Callejeros.

Las tragedias
Mientras que en el supermercado el incendio se originó por una explosión en la cocina de un restaurant que funcionaba en el lugar y la falta de ventilación llenó el lugar de humo; en el boliche de Once una bengala de los fans de la banda incendió parte del techo y la membrana colocada para detener un posible siniestro despidió gases tóxicos.

Los dos locales fueron una cámara de gas. En ambos se cortó la luz, hubo pavor, corridas, empujones y la negligencia empresaria y estatal estuvo presente: en Paraguay no había señalización pertinente para salir y se dio la orden de que se cerraran las puertas para evitar que los clientes huyeran sin pagar o realizaran un saqueo; en Buenos Aires había más personas de las legalmente permitidas y quienes lograron seguir los carteles de "Salida" desembocaron en una enorme puerta cerrada con cadenas para evitar que la gente se colara al show.

En los dos incendios el Estado mostró inoperancia y en el caso argentino se constató corrupción mediante el pago de coimas para obtener habilitaciones. Como resultado la tragedia de Ycuá Bolaños dejó 396 muertos y más de 700 heridos y la de República Cromañón, 194 muertos y casi 1.500 heridos.
 
Las sentencias
Además de la muerte, el dolor, la negligencia y las irregularidades, ambas causas comparten dilataciones en el juicio y penas que la mayoría de los familiares y víctimas querellantes consideran insuficientes.

En Paraguay los culpables en el juicio fueron finalmente a la cárcel el viernes de la semana pasada, en la Argentina las condenas se conocieron ayer y los hallados culpables aún están libres a la espera de la sentencia firme.

En ambos fallos las querellas pidieron hasta 25 años de cárcel y hubo condenados y absueltos, sin embargo las penas sentenciadas fueron mucho mayores en nuestro país -entre 2 y 20 años de prisión- que en Paraguay -entre 2 y 12-. Además en la Argentina  la causa incluyó funcionarios municipales y policiales, en Paraguay la acusación recayó solamente en los empresarios dueños del local y en algunos empleados que ejecutaron órdenes.

En el proceso paraguayo la causa tenía siete acusados. Fueron considerados culpables: el dueño del local Víctor Daniel Paiva, condenado a 12 años; su hijo Juan Pío Paiva -a quien se acusa de dar la orden de cerrar las puertas- condenado a 10 años; Daniel Areco -uno de los guardias de seguridad que cerraron las puertas- condenado a 5 años; y Humberto Casaccia -miembro del directorio de la empresa- condenado a 2 años y medio de prisión. 
Fueron absueltos: María Victoria Cáceres de Paiva -cónyuge de Juan Pío y accionista de la empresa-, Antolina Burgos de Casaccia -cónyuge de Casaccia- y Agustín Alfonso -otro miembro del directorio empresarial-.

Ayer en Buenos Aires se dictó sentencia a los 15 acusados y las penas más duras recayeron para quienes la Justicia consideró organizadores del recital: 20 años para el gerenciador del boliche, Omar Chabán; 18 para el manager de Callejeros, Diego Argañaraz; y 18 para Carlos Rubén Díaz, ex subcomisario de la Policía Federal que recibió las coimas.

En tanto, Raúl Villarreal, mano derecha de Chabán y encargado de seguridad de Cromañón, fue condenado a un año de prisión en suspenso y las ex funcionarias del gobierno porteño, Fabiana Fiszbin, ex subsecretaria de Control Comunal, y Ana María Fernández, la ex directora adjunta del área de Fiscalización y Control, fueron condenadas a dos años de prisión y cuatro años de inhabilitación para ejercer cargos públicos.

Los músicos de Callejeros fueron absueltos, al igual que Miguel Ángel Belay, ex policía, y Gustavo Torres, el ex director general de Fiscalización y Control del gobierno porteño.