Obama se mudó a histórica residencia de Casa Blanca

Se trata de la Blair House, lugar que habitualmente hospeda a las visitas oficiales del gobierno de los EEUU. El sitio es más grande que la propia Casa Blanca

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 AP 162
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El presidente electo, Barack Obama, se mudó ayer con su familia del prestigioso Hay-Adams Hotel al cercano Blair House, la residencia de invitados oficiales del Gobierno de Estados Unidos, situada justo enfrente de la Casa Blanca.

La mudanza no requirió muchos esfuerzos dado que Blair House se encuentra a una calle del hotel en el que Obama, su esposa Michelle, y sus dos hijas, Malia y Sasha, se habían quedado desde que llegaran a Washington para instalarse definitivamente en la capital.

El traslado se produjo cinco días antes de la investidura del presidente electo el próximo martes, momento en el cual podrá mudarse a lo que será su nueva casa para al menos los próximos cuatro años.

Los Obama querían haberse trasladado antes al pabellón de invitados de la Casa Blanca, pero se les indicó que ese edificio ya estaba comprometido para otros actos hasta ayer.

En los últimos días residía el primer ministro australiano, John Howard, en el lujoso edificio anexo a la Casa Blanca.

Construido en 1824, Blair House ha sido la residencia temporal de todos los presidentes estadounidenses desde Andrew Jackson (1829-1837). Desde 1942 también alberga a los jefes de Estado que visitan Washington.

Con 119 habitaciones y 6.500 metros cuadrados, Blair House es, curiosamente, más grande que la Casa Blanca.

Incluye 14 habitaciones para invitados, ocho para el servicio, 35 cuartos de baño, cuatro comedores, varias cocinas y lavanderías, un gimnasio, una floristería, y una peluquería.

Blair House es un edificio con mucha historia. De hecho, Abraham Lincoln ofreció allí a Robert Lee el mando del Ejército de la Unión, propuesta que declinó, sabiendo que su Virginia natal iba a separarse de la misma. Dos días después, asumió el control de las fuerzas confederadas.

En 1950, el presidente Harry Truman sobrevivió a un intento de asesinato por parte de unos nacionalistas puertorriqueños que buscaban atraer la atención hacia el movimiento independentista que encabezaban en la isla.