Ya hubo desapariciones de otros niños antes que Sofía

El caso de la niña buscada en Tierra del Fuego presenta puntos en común con la de otros dos chicos que son buscados desde los años 90, cuando visitaron campamentos de la región patagónica en compañía de sus padres

Luciano Emanuel Velásquez desapareció del Camping Municipal de la localidad de Sarmiento, provincia de Chubut, el 20 de octubre de 1996, mientras festejaba el Día de la Madre, junto a sus padres. Tenía 3 años, y nunca más se supo nada de él.

Tampoco jamás se pudo determinar qué pasó con Hernán Enrique Soto, desde aquel 1 de enero del año 1997, cuando junto a su familia festejaba la llegada del año nuevo en el camping San Carlos, en la zona de Astra, en cercanías de la ciudad chubutense de Comodoro Rivadavia.

Hernán tenía entonces 10 años y su desaparición sigue siendo un completo misterio.

El nene se perdió para siempre en un concurrido camping, y nadie de las casi 2.000 personas que visitaban el lugar ese día, incluidos sus padres, hermanos, tíos y una decena de primos que estaban con él, vieron nada raro.

Durante meses, personal de la Policía provincial, de Defensa Civil, y hasta del Ejército Argentino, patrullaron palmo a palmo grandes extensiones de campo aledaños al camping sin encontrar rastros o prendas del chico, que hoy tendría 20 años.

Lo mismo ocurrió con Luciano Velásquez, y aunque se conjeturó que podría haber caído a las aguas del río Senguerr, su cuerpo nunca fue encontrado pese a la exhaustiva búsqueda de buzos profesionales en toda esa jurisdicción.

También aquella vez -tal como ocurrió ahora en Río Grande con Sofía-, un auto misterioso fue visto merodear por los alrededores y la madre de Luciano, Miriam Maldonado, nunca descartó que a su hijo alguien lo pudo haber llevado, pero pese a los años, jamás se pudo ubicar su paradero.

"Cuando nos enteramos del caso de Sofía, para nosotros fue como rebobinar una vieja película y renovar la angustia, aunque siempre estamos esperando alguna noticia positiva sobre Hernán", dijo a Télam su madre, Marcela Muñoz.

"Queremos transmitirle todo nuestro aliento y solidaridad a la familia de la niña, que esperemos esta vez aparezca con vida", dijo la mamá.

Por su parte la mamá de Luciano, Miriam Maldonado, expresó su indignación "por la falta de controles para prevenir estas desapariciones, que no vienen de ahora, sino desde hace años. En el caso de Sofía, tardaron 10 horas para cerrar rutas y caminos, es una eternidad", acotó.