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Los niños prodigio de Hollywood, la mayor fábrica de sueños del mundo, han despertado siempre una ?sana envidia? en el común de la gente ya que transformados en pequeños mitos vivientes, marcaron distintas generaciones con su manera vestir o sus peinados pero, como dice el refrán, ?No todo lo que brilla es oro?.

Luego de las sorpresivas muertes de Heath Ledger y Brad Renfro, varios programas de televisión analizaron los casos de jóvenes promesas que tuvieron finales trágicos, tal como ocurrió con los actores James Dean, River Phoenix, Jonathan Brandis y el cantante Kurt Cobain, líder de la agrupación Nirvana, y de otras tantas que parecen haber caído en el olvido o que fueron reemplazadas por nuevas figuras.

Con un futuro más que prometedor, el actor Macaulay Culkin revolucionó al cine con su labor en ?Home Alone? (Mi pobre angelito) pero el paso de los años transformó su carita pícara e inocente en la de un adolescente adicto a la marihuana y a los barbitúricos.

Sin espacio para sufrimientos pronto se encontró a su reemplazante, Haley Joel Osment, el pequeño que asustado le confesaba a Bruce Willis en ?The Sixth Sense? (Sexto sentido): ?Veo gente muerta?.

Osment abandonó hace poco los rankings de popularidad tras ser detenido en Los Angeles luego de destrozar el auto que conducía en total estado de ebriedad y con una gran cantidad de marihuana en su poder.

A los 11 meses de edad, la madre de Drew Barrymoore empezó a llevarla a castings para televisión. Ya se había convertido en toda una artista cuando protagonizó un anuncio para una importante empresa de alimentos caninos aunque su debut en la pantalla grande llegaría a los cuatro años con el papel de hija de William Hurt en ?Altered States? (Un viaje alucinante al fondo de la mente).

A los nueve años, luego de su trabajo en la cinta de Steven Spielberg ?ET The extra-terrestrial? (E.T, el extraterrestre), ya era víctima de las drogas y el alcohol, para cuando cumplió trece, Drew estaba fuera de control. Tras varios años de autodestrucción e intentos de suicidio, decidió internarse en ASAP Treatment Center, un centro para tratar los problemas mentales.

?¿De qué estás hablando Willis??, fue la frase que popularizó hace casi treinta años el actor Gary Coleman en la serie ?Different Strokes? (Blanco y negro) y que aún hoy se sigue usando. Gary sufrió una enfermedad renal que le impidió crecer con normalidad y pese a sus inconvenientes, su vida profesional adquirió una desmedida trascendencia. Claro que el final de su papel como Arnold, también significó la estrepitosa caída de su carrera.

Alegando ser victima de robo, les inició un juicio millonario a sus padres y a su representante, por lo que obtuvo más de un millón y medio de dólares, plata que se le escurrió de sus manos en muy poco tiempo. Luego de declararse en bancarrota, consiguió empleo como personal de seguridad en una mega tienda de la que tiempo después fue despedido por golpear a un cliente que le había solicitado un autógrafo.

Sus hermanos en la serie no tuvieron un destino demasiado distinto, Dana Plato, quien personificaba a Kimberly, la hermana mayor, abandonó el mundo artístico en medio de un embarazo prematuro, varios intentos de suicidio y la adicción a las drogas, las cuales finalmente terminaron con su vida a finales de la década del noventa.

Todd Bridges, o justamente Willis, tuvo un sinfín de problemas legales: fue acusado de fabricar bombas caseras para amenazar a un vecino y de apuñalar a una persona, arrestado por conducir en estado de ebriedad y por no pagar una infracción de tránsito y detenido, entre otras cosas por dispararle a un hombre, por posesión de cocaína y crack, y por destruir el auto a un amigo después de una pelea por un videojuego.

El actor Danny Bonaduce es otro caso de ?niño precoz? con un final problemático. Tras tocar el cielo con las manos en la sitcom de los años setenta The Partridge Family, descendió literalmente a los infiernos. Confesó haberse inyectado esteroides y sufrir el flagelo de las drogas y el alcohol, y entre conflictos amorosos e infidelidades de todo tipo, intentó suicidarse en varias oportunidades.

?Ser una estrella infantil es genial, pero ser una antigua estrella infantil es un asco?, declaró Bonaduce, quien actualmente logró volver del abismo y estelarizar un ciclo radial de mucho rating aunque sigue calificando su vida como ?un desastre?.

Kristy McNichol, reconocida por su papel de Buddy Lawrence en la telecomedia Family, debió ponerle fin a su brillante futuro a causa del síndrome maníaco depresivo aunque posteriormente colaboró en algunos productos televisivos y en la actualidad da clases de actuación.

Shannen Doherty debutó a los nueve años en dos episodios de ?Father Murphy? y su nombre comenzó a sonar en Hollywood tras participar en ?Little House on the Prairie: A new Beginning? (La familia Ingalls).

Tras su noviazgo con Judd Nelson, se casó con Rick Solomon, hombre que protagonizó el escandaloso video sexual de la bella Paris Hilton, divorciándose luego de un año para contraer enlace con Ashley Hamilton, el hijo del actor George Hamilton, con quien apenas duró algunos meses. Tiempo después comenzó un romance con Dean Factor, el heredero de la compañía de cosméticos Max Factor, quien tras una fuerte pelea tuvo que pedir una orden judicial para que ella dejara de molestarlo.

Fue arrestada en varias ocasiones por disturbios en la vía pública, por conducir bajo los efectos del alcohol y por romperle el parabrisas a su vecino de un botellazo. Su controvertido carácter y sus arrebatos públicos lograron convertirla para la opinión pública como ?la loca de la meca del cine?.