Ramallo: descartan que delincuente se haya suicidado

Un estudio oficial reveló que la muerte de Martín "Tito" Saldaña, el detenido por el robo al Banco Nación en septiembre de 1999, se trató de un homicidio

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Una pericia oficial descartó que Martín René Saldaña, uno de los ladrones detenidos tras la llamada "Masacre de Ramallo", se haya suicidado, y consideró que murió víctima de un asesinato en la comisaría segunda de esa ciudad, donde estaba alojado.

En la "Masacre de Ramallo" dos rehenes y uno de los ladrones murieron baleados por la policía, en septiembre de 1999, tras un asalto frustrado al Banco Nación de esa localidad.

El abogado Luis Valenga, representante de la madre de Saldaña, dijo a DyN que el dictamen fue suscrito por la perito médica de la Asesoría Pericial de la Plata, María Andrea Noms, el 26 de diciembre último, y entregado al fiscal de San Nicolas, Vicente Boterri, a cargo del caso.
 "Sobre la etiología del traumatismo de cráneo, se puede inferir que por la posición en que se encontró el cadáver, de frente a la puerta de acceso, resulta improbable que por un eventual episodio convulsivo golpeara la región frontal contra la pared posterior de la celda", sostuvo el informe.

Sugirió, entonces, que debía "considerarse la hipótesis de la anestesia previa de Brouardel (golpe en la base del cráneo), sumado esto a las observaciones que se describieron en relación al lugar del hecho y las características del dogal (cuerda para ahorcar a un reo) y del surco que presentaba la víctima".

Hasta hoy la versión oficial, contenida en el expediente, sostenía que Saldaña se ahorcó con un trenzado de cotín en el interior de la celda en que los policías de la comisaría segunda de Villa Ramallo lo habían alojado, la única de las tres de esa dependencia con techo de reja.
Sin embargo, Valenga aseguró hoy que "las pericias confirmaron que Saldaña no se suicidó, sino que fue víctima de un brutal golpe en su cabeza que lo sumió en la inconsciencia y fue ahorcado con un complicado nudo" del tipo "as de guía por seno corredizo y complementado con dos nudos simples".

"Es un nudo de tipo marinero como los que se detallan en el manual utilizado por Prefectura y realizado con el cordón o cotín de los colchones" prosiguió Valenga, y añadió que el hijo de su clienta "después fue colgado para aparentar su suicidio". La llamada "Masacre de Ramallo" ocurrió el 17 de septiembre de 1999 en Villa Ramallo, cuando una banda ingresó con fines de robo a la sucursal del Banco Nación de esa ciudad, donde tomó varios rehenes, luego de que la zona fuera rodeada por cientos de efectivos, en su mayoría del Grupo Halcón.

La Policía negoció con los asaltantes la salida de la banda junto a los rehenes, y cuando se disponían a escapar en un Volkswagen Polo los uniformados abrieron fuego provocando la muerte del gerente de la entidad, Carlos Chaves, el contador Carlos Santillán, y uno de los ladrones, Javier Hernández.

En tanto, Flora Lacave, esposa de Santillán -quien también era llevada como rehén- resultó herida, al igual que otro de los asaltantes, Carlos Martínez. Saldaña, que había estado a cargo de los rehenes en el interior de la entidad, fue detenido y trasladado a la comisaría segunda de Villa Ramallo, donde esa misma tarde, alrededor de las 14, fue encontrado colgando del techo por una enfermera que concurrió a extraerle sangre.

La actuación policial en el caso provocó la dimisión del entonces secretario de Seguridad bonaerense, Osvaldo Lorenzo, y desde el primer momento se tejieron todo tipo de sospechas, desde supuestas internas de la Policía Bonaerense hasta presuntas complicidades de dirigentes del peronismo, nunca confirmadas ni desmentidas.

En diciembre de 2004, un tribunal oral condenó a 20 años de cárcel al ex suboficial principal Oscar Parodi por el homicidio de Chaves, y a 18 años al ex sargento Ramón Leyva por el crimen de Santillán.