Preocupa en los EE.UU. una extraña plaga de hormigas argentinas

Se trata de una especie que llegó a ese país hace aproximadamente 100 años en barcos cerealeros. En la Argentina no hacen daño, pero científicos de la Universidad de California no pueden controlar su expansión y temen  daños en la agricultura, dado que matan o desplazan a las hormigas locales, que  desparraman las semillas y diseminan a los pulgones

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La expansión de las hormigas argentinas Linepithema humile preocupa a los científicos de la Universidad de California, que no pueden frenar la plaga en los Estados Unidos.

Al parecer, los insectos llegaron a ese país provenientes de la Argentina hace aproximadamente 100 años en barcos cerealeros.

Pertenecen a la especie Linepithema humile, que provoca estragos en las zonas costeras de California.

El diario Clarín publicó que científicos de la Universidad de California, en San Diego, idearon un método para controlar su expansión.

Al parecer, quieren frenarla porque perjudica, especialmente, a las lagartijas con cuernos que viven en las zonas costeras de California dado que arrasan con el alimento de esos animales y les provocan un grave trastorno para su supervivencia.

Ahora, estudiaron el modo en que influyen los suelos húmedos para favorecer la dispersión y asentamiento de esta especie y observaron que la afinidad es alta por lo que sobre la base de esos datos programaron niveles de humedad y sequía para confirmar qué hacer con ellas.

Patricia Folgarait es mirmecóloga (experta en hormigas) y trabaja en la Universidad de Quilmes. Ella aseguró que "se basaron en hechos ya conocidos, pero para ellos son una plaga preocupante y por eso necesitan ensayar diferentes modos de control".

En ese sentido, David Holway, profesor asistente de Biología y una de las cabezas del estudio de California destacó que "para controlarlas podemos utilizar nuestros propios sistemas de irrigación; con agua se sienten más cómodas, sin agua, sus colonias no prosperan".

Cuando aún no habían vislumbrado este método de control, la preocupación se centraba en analizar los daños que estaban provocando con su exótica invasión y la advertencia era que "podrían ser desastrosas para todo un ecosistema", según aseguró el investigador Andrew Suárez.

Ya en 1997 se consideraba a Linepithema humile como una plaga superior en número a las pulgas y a las cucarachas y se decía que, en forma sostenida, estaba provocando una considerable baja en la población de colonias de hormigas locales, que eran más grandes pero menos agresivas.

Pero no son sólo otros animales los que padecen a la hormiga argentina, dado que la agricultura es también un blanco porque matan o desplazan a las hormigas locales, que contribuyen a desparramar las semillas, y que son las mismas que ayudan a diseminar a los pulgones.

En California ya se gastaron alrededor de 200 millones de dólares en veneno para erradicarlas y lo extraño es que en la Argentina, donde no hacen daño alguno ni son plaga.