La profesión más suicida del mundo

Los veterinarios encabezan la desgraciada lista, que podría estar ligada a su cercanía con la eutanasia animal. La forma más usual para matarse es la inyección de ketamina, una droga para caballos

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Una estadística británica reveló que los veterinarios son los profesionales que más cometen suicidio, unas cuatro veces más que otros oficios.

Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) había advertido que las profesiones de ciencias médicas tenían una alta tasa de suicidios, ayer se conoció que los veterinarios son los que más sufren y deciden quitarse la vida inyectándose una droga para caballos, la ketamina.

Según la Asociación Británica de Veterinarios señaló que estos especialistas se quitan la vida cuatro veces más que los ciudadanos comunes y dos veces más en promedio que los médicos.

Según la publicación, la razón estribaría en la cercanía del veterinario con la eutanasia animal, una manera de terminar con la agonía de los animales.

Por otra parte, la asociación propone algunas medidas preventivas para evitar el suicidio de los profesionales. La entidad evalúa crear un sistema de ayuda y soporte para los recién iniciados en la veterinaria. Otra medida propuesta es que las universidades enseñen cómo manejar el estrés en la profesión.