En Rusia exponen los genitales de Rasputín

Abrió sus puertas al público el primer museo del erotismo en la ciudad de San Petesburgo. En la exposición, se pueden observar una colección de falos de cerámica y el miembro del legendario monje, que se conserva en formol

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La exposición permanente está abierta al público, que puede admirar una impresionante colección de falos de cerámica y de imágenes libertinas, algunas de las cuales datan del siglo XIX.
 
"Por supuesto, el museo sirve para satisfacer la curiosidad de sus visitantes, pero sobre todo ayuda a nuestros pacientes a superar sus problemas de impotencia sexual", afirma el director de la clínica y propietario de la colección, Igor Kniazkin.
 
Urólogo y sexólogo de 37 años de edad, Kniazkin sostiene que el ambiente del museo reconforta a sus pacientes y los hace ser "más optimistas y más serenos".

Mejorar el estado de ánimo

"El objetivo del médico es liberar a sus pacientes de las angustias y de los temores. Los hombres que vienen a consultarnos se sienten mal a causa de sus problemas, y nuestra actitud ligera y alegre los tranquiliza", explica.
 
Solamente una parte de los cerca de 12.000 objetos eróticos que Kniazkin posee son expuestos en su clínica. "Guardo los objetos de valor en mi casa", reconoce.
 
Muchas de las piezas expuestas son regalos de pacientes, como una vieja fotografía en blanco y negro de una Venus Calipige contemplándose en un espejo, adquirida en Londres por un empresario ruso, o una pequeña escultura que representa un termómetro en el sexo de una mujer, obsequio del escultor Zurab Tseretelli.
 
El director del museo del Ermitage, "Mijail Piotrovski, también me regaló algo", dice Igor Kniazkin, que cita con evidente orgullo nombres de la élite rusa. "Ellos vinieron a consultarme", dice, agregando inmediatamente: "Como médico no tengo derecho a divulgar sus diagnósticos, pero sus nombres... ¿por qué no?".

En el museo, lo que acapara la atención del público es el pene de Grigori Rasputín. El sexo del monje, curandero y consejero del último zar de Rusia y cuyos excesos sexuales son legendarios, está conservado en una solución de alcohol. "Se lo compré por 8.000 dólares a un anticuario francés, junto con archivos que contienen cartas manuscritas de Rasputín", afirma el médico.