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Para qué sirve la punta de plástico en los cordones

Ese remate firme mantiene las hebras unidas y permite atravesar los ojales sin dificultad, aunque la mayoría lo usa sin saber que tiene nombre propio

Primer plano de la punta de plástico transparente de un cordón de tela sobre una zapatilla y asfalto.
La punta de plástico de los cordones evita que las hebras se deshilachen y facilita su paso por los ojales del calzado (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La punta en los extremos de los cordones evita que se deshilachen y facilita su paso por los ojales. Se llama herrete o aglet y suele fabricarse en plástico o metal.

Aunque es un componente pequeño, su ausencia dificulta el uso diario. Sin esa cubierta, las hebras se abren, el material pierde firmeza y pasar el cordón se vuelve más difícil. De acuerdo con Historic Jamestowne, esta pieza mantiene unidas las fibras sueltas y le da al extremo la rigidez necesaria para atravesar el ojal.

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Esa terminación protege el tejido del roce, tirones y contacto con el calzado y forma una punta compacta que facilita pasar el cordón por ojales, presillas u otras guías. Esto se nota si el herrete se rompe o se desprende.

Qué es un herrete y para qué sirve

El cordón tiene fibras entrelazadas que se separan en el extremo con el uso. El herrete es una funda que mantiene las fibras unidas, evita que el extremo se abra y facilita la manipulación y el paso por los agujeros del calzado con menos fricción y más control.

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La utilidad del herrete puede resumirse en tres funciones principales. La primera consiste en impedir que el cordón se desarme. La segunda le da una terminación firme que ayuda a manipularlo con los dedos. La tercera permite que el cordón atraviese los agujeros del calzado con menos fricción y más control.

Historic Jamestowne señala que esa lógica también se aplica a otros cordones, como los de sudaderas, bolsas o prendas con ajuste.

Su ausencia provoca deshilachado y complica volver a enhebrar, especialmente en zapatillas, botas o calzado infantil con ojales estrechos. Aunque pequeña, la pieza resuelve un problema mecánico.

En la fabricación moderna, el aglet suele ser de plástico o metal. El plástico predomina por bajo costo, peso bajo y facilidad de producción. El metal permanece en algunos diseños por resistencia o estética. La diferencia de material no cambia su función principal: mantener el extremo compacto y utilizable.

Dos extremos de un cordón de tela marrón con puntas de plástico transparente sobre una mesa de madera.
El herrete o aglet mantiene unidas las fibras del cordón y le da rigidez al extremo para atravesar aberturas pequeñas (Imagen Ilustrativa Infobae)

De los remates metálicos al plástico moderno

Los extremos reforzados de cuerdas y cordones no surgieron con las zapatillas actuales. Historic Jamestowne documenta el uso de aglets metálicos en la Europa de comienzos del siglo XVII y explica que estas piezas evitaban el deshilachado y facilitaban el paso de las tiras por pequeñas aberturas. En varios períodos históricos, además de una función práctica, esos remates también tuvieron valor ornamental.

Aglet proviene del francés aiguillette, relacionado con aguja, porque el herrete vuelve el extremo del cordón una punta que atraviesa aberturas pequeñas. El término designa la terminación rígida de cordones y cintas.

Durante siglos, estas terminaciones de metal se usaron en calzado, prendas y accesorios. Según Historic Jamestowne, muchos ejemplares arqueológicos medían entre 30 y 38 milímetros, suficiente para reforzar el extremo y sostener la cuerda en su unión.

El metal se reemplazó por plástico por producción, costo y peso. Los modelos metálicos eran resistentes y, a veces, decorativos. El plástico permitió fabricar más cantidad, con terminación uniforme, liviana y barata. Ese cambio coincidió con la expansión del calzado industrial y deportivo en los siglos XIX y XX.

Por qué una pieza tan chica sigue siendo indispensable

El herrete prolonga la vida útil y facilita el uso del cordón. Sin él, el extremo se desgasta, aparecen hilos sueltos, se dificulta ajustar y puede requerirse reemplazo anticipado. También es un detalle visual: hay modelos plásticos de colores, translúcidos y metálicos decorativos, pero todos buscan mantener el extremo unido y facilitar el paso por el ojal.

Otros objetos como sudaderas, pantalones deportivos, mochilas y bolsas emplean herretes o piezas similares para evitar que el cordón se desarme.

La punta de plástico suele pasarse por alto hasta que falta, momento en que su ausencia se nota rápidamente. Su diseño concentra protección, durabilidad y practicidad en pocos centímetros, por lo que es una pieza discreta y útil en el diseño cotidiano.

La punta de plástico del cordón suele pasar inadvertida hasta que falta. En ese punto, el problema se vuelve visible en segundos. Lo que parece un detalle menor concentra protección, durabilidad y facilidad de uso en apenas unos centímetros de material. Esa combinación explica por qué el herrete se mantiene como una de las piezas más discretas y útiles del diseño cotidiano.

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