
A sus 28 años, Guido Justo afrontará una de las semanas más importantes desde que es tenista profesional: por primera vez disputará la clasificación de un Grand Slam, el US Open, con la expectativa de conseguir un lugar en el cuadro principal. El argentino debutará este martes ante el francés Hugo Gaston. “Cuando la ATP mandó el mensaje, estaba paseando por Times Square. Me metí en un local a pedir comida y me quedé. ‘Puta, entré’, me dije a mí mismo. Y se me llenaron los ojos de lágrimas”, comenzó el argentino su charla con Infobae.
En 2021, en plena pandemia, la vida de Justo dio un giro de 180 grados. Comenzó a sentir tristeza, a sufrir ataques de pánico, ansiedad y mucho miedo, una situación que lo llevó a tomar la decisión de ponerle un impasse a la competencia durante cinco meses. El camino de recuperación, sin embargo, fue mucho más extenso: durante dos años hizo terapia, trabajó sobre sus miedos y traumas y buscó volver a sentirse bien y equilibrado para darse una nueva oportunidad en el circuito profesional.
PUBLICIDAD
En su regreso, buceó en los torneos del ITF World Tennis Tour -recientemente renombrado World Tennis-, donde logró sus primeros cuatro títulos: los M15 de Castellón (2023), Córdoba (2024) y Santiago (2024 y 2025). Con un total de 62 torneos consecutivos jugados en Sudamérica, incluyendo sus participaciones en el circuito Challenger, Guido pasó casi tres años sin salir del continente.
Finalmente, el esfuerzo que hizo tanto dentro como fuera de la cancha tuvo recompensa a principios de marzo de este año: se consagró campeón del AAT Challenger Tigre I, disputado en las canchas de polvo de ladrillo del Club Náutico Hacoaj, y ascendió al Top 300. “La realidad es que desde que gané en Tigre, mi ranking cambió y uno comenzó a ver las qualies de los Grand Slams más cerca. Desde ese momento fue prepararse constantemente, visualizarlo y sentirlo. Como que estuve persiguiendo el objetivo de llegar a un Grand Slam”, remarca.
PUBLICIDAD

Y agrega: “Un poco siento que me saqué la mochila. Muy parecido a decir: ‘Bueno, saqué mi primer punto ATP’”.
Después de aquel triunfo en Tigre, Justo no solo experimentó un salto en el ranking, sino también un cambio en la manera de afrontar los partidos. Pasó de perseguir a los preclasificados a sentirse uno de ellos y tuvo que aprender a convivir con una presión diferente: “Tu número en el ranking cambia de una semana a la otra, pero en tu cabeza te lleva bastante más tiempo decir: ‘OK, no estoy 350, ahora estoy 280 y me estoy jugando las clasificaciones’. Es como que necesitás más tiempo para procesar internamente y jugar con eso”.
PUBLICIDAD
La preparación mental se convirtió entonces en una parte fundamental de su crecimiento. “Trabajé mucho con el psicólogo y con mi entrenador para cumplir el objetivo de estar en un Grand Slam”, menciona.
El tenista de Adrogué aprendió a disfrutar de una profesión que durante mucho tiempo le había generado una batalla interna entre las ganas de competir y el deseo de volver a casa. En ese proceso, su entrenador, Martín Rondina, tuvo un papel importante: “Él me ayudó a disfrutar el día a día. Me hizo ver que la vida es mucho más que el tenis. Empecé a amar lo que hago, a que me guste entrenar, viajar y todo lo que conlleva ser tenista”.
PUBLICIDAD

“Hoy elijo estar donde estoy, con quién estoy, porque lo estoy eligiendo y yo quiero estar acá”, sostiene, y sigue: “Soy un privilegiado de vivir de lo que me gusta, de viajar, de conocer gente, cultura, lugares, y que este sea mi trabajo. Hay cosas muchísimo más graves y gente que realmente la pasa muy mal como para decir ‘no quiero hacer esto’ o ‘me siento obligado a hacer esto’”, sostiene.
Ese cambio también se trasladó a la cancha. El salto más importante no estuvo necesariamente en su tenis, sino en la confianza: “No hay cambios bruscos. Simplemente es la mentalidad. Uno se exige más y entiende que hay que seguir apretando, que no te podés relajar. También te vas convenciendo a vos mismo. Yo me la empecé a creer un poco más, en el buen sentido. Empecé a pensar: ‘Pará, yo puedo’”.
PUBLICIDAD
Hoy, Justo sigue recurriendo a su “cajita de herramientas”, como llama a una especie de diario motivacional que lo ayuda a afrontar los momentos de mayor exigencia. Para esta semana eligió una palabra que considera clave: “Lentitud”. La tomó de un podcast del escritor y conferencista Víctor Küppers: “Trato de evitar el multitasking porque eso genera mucha ansiedad y mucho sobrepensamiento. Intento estar tranquilo, tomarme mi tiempo, organizar y no andar a las corridas”.
A eso le sumó otra decisión: reducir al mínimo el uso del celular y las redes sociales. “Quiero estar con la cabeza acá. Estoy preparado para salir a jugar el torneo, para ser competitivo. Después ganaré o perderé, no lo sé, pero sí que vengo con la ilusión y con la mentalidad de ganar. No me conformo con estar acá”.
PUBLICIDAD

De cara a su primer partido de la clasificación frente al francés Hugo Gaston, Guido no se impone un resultado como objetivo: “Quiero disfrutar. Estar muy receptivo, obviamente, porque por ahí el contexto y el entorno va a ser un poco diferente a lo que estoy acostumbrado y eso me va a llevar a tener más nervios”.
Su energía estará puesta en competir y disfrutar una oportunidad que sabe que se ganó: “Sé que voy a estar en muchas más clasificaciones, pero esta es la primera y tengo que vivirla y compartirla con mi gente y mi entrenador. Si se me da ganar, buenísimo. Y si no, mala leche. Pero vivirlo y estar acá”.
PUBLICIDAD
Justo ya trabaja en nuevas metas para lo que resta de la temporada. “Terminar el año jugando 30 torneos es un objetivo que nos pusimos”, dice. El otro desafío es el ranking: actualmente ocupa el puesto 233 y su mejor marca fue 223, el 27 de julio de este año: “La verdad es que sería lindo terminar el año como Top 200. Defiendo pocos puntos, queda toda la gira sudamericana y vengo jugando bien”.

Mirando hacia atrás, desde Adrogué hasta su primera clasificación de Grand Slam, Justo tiene claro qué le diría a aquel que hace algunos años había decidido dejar de competir. “Los límites son mentales y se los pone uno. Me parece que, siendo razonable, uno puede lograr sus objetivos”, subraya.
PUBLICIDAD
El mensaje también está dirigido al Guido del futuro: “Le diría que siga con la actitud que lo trajo hasta acá y que cuanto mejor le vaya, más se aferre a esa fórmula. Siempre con los pies en la tierra, siendo humano, manteniendo la humildad, escuchando a los que nos rodean. Siendo genuino y transparente”.
Justo concluye: “No sirve de nada que mañana me pongan a jugar un main draw si no viví el recorrido para estar allí. Lo bueno y lo malo también es parte. Al final, lo que lo hace más lindo es el proceso”.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
“Cuidado”: el tercero en discordia entre el Atlético de Madrid y el Barcelona que está “preparado” para comprar a Julián Álvarez
El delantero argentino vive momentos de tensión con el elenco colchonero
Otro golpe de Faustino Oro: le ganó una partida al cinco veces campeón mundial Magnus Carlsen en un match de ocho juegos de blitz
El Gran Maestro argentino de 12 años superó al número uno del ranking mundial en una de las partidas del encuentro disputado en Chess.com, donde el noruego se impuso en el global por 4-1

Las tres fantásticas asistencias de Dybala para el triunfo de la Roma sobre la Fiorentina de Mastantuono en el debut de la Serie A
La Joya completó una sublime actuación en la goleada por 4-0 de la Loba sobre el Viola en el Estadio Olímpico. El ex River Plate fue titular en el cuadro visitante
Las Leonas empataron con Bélgica y enfrentarán a Australia en las semifinales del Mundial de Hockey
El 0-0 en Wavre les aseguró a las argentinas la cima de la zona y les evitó un choque prematuro con Países Bajos

El fuerte análisis de Ruggeri sobre Coudet tras el empate entre River y Vélez: “Si no gana el miércoles, la va a tener muy difícil”
El ex defensor anticipó que un resultado adverso frente a Independiente Santa Fe por la Copa Sudamericana podría complicar el panorama del entrenador




