El aislamiento como una oportunidad para redescubrir la vida en familia

Facebook, Instagram, INECO, Infobae y UNICEF se unieron en la campaña #EnCasaconSalud para favorecer el bienestar emocional de las personas durante este período de aislamiento social. En esta tercera entrega, consejos de expertos sobre cómo mejorar la convivencia y aumentar la resiliencia familiar

El temor y la ansiedad con respecto a una enfermedad pueden ser agobiantes y generar emociones fuertes tanto en adultos como en niños. Cómo mejorar la convivencia y aumentar la resiliencia familiar en tiempos de coronavirus (Shutterstock)
El temor y la ansiedad con respecto a una enfermedad pueden ser agobiantes y generar emociones fuertes tanto en adultos como en niños. Cómo mejorar la convivencia y aumentar la resiliencia familiar en tiempos de coronavirus (Shutterstock)

La pandemia mundial de COVID-19 afecta y afectará nuestras vidas para siempre. El registro de lo traumático comenzó a manifestarse en personas con ansiedad, pánico y diferentes formas de congoja y tristeza. En particular, el confinamiento en casa presenta una gran cantidad de desafíos para las familias que de la noche a la mañana se vieron obligadas a pasar semanas enteras bajo un mismo techo.

El temor y la ansiedad con respecto a una enfermedad pueden ser agobiantes y generar emociones fuertes, tanto en adultos como en niños. Los padres están experimentando un cambio repentino en sus vidas y rutinas, mientras tratan de equilibrar a los niños que están en casa a tiempo completo con el trabajo, las tareas domésticas y las preocupaciones de salud, las preocupaciones financieras y el cuidado de los miembros vulnerables de la familia. Mientras tanto, los niños, niñas y adolescentes no están exentos a esta situación y pueden ser vulnerables a sentimientos de ansiedad, estrés y tristeza.

Con el objetivo de brindar soporte y herramientas para afrontar la situación actual de aislamiento social que viven los argentinos y, así, fortalecer la capacidad de resiliencia de las personas, Infobae, Facebook, Instagram, Fundación INECO y UNICEF se unieron para presentar la campaña #EnCasaconSalud, una iniciativa para promover el bienestar emocional durante la cuarentena que afecta a millones de personas por la pandemia del COVID-19.

Según el doctor Fernando Torrente, director del Instituto de Neurociencias y Políticas Públicas de Fundación INECO, “la salud mental se ha convertido en una variable fundamental de este escenario impensado. El temor a la enfermedad y sus consecuencias, y las medidas de aislamiento impactan en nuestra salud emocional de manera creciente. Al mismo tiempo, la salud emocional es clave para sostener nuestros cuidados generales, tomar decisiones adecuadas y llevar adelante nuestras vidas en un contexto adverso prolongado”.

Un estudio puso de manifiesto que uno de cada cuatro niños sufre ansiedad por el aislamiento social derivado del coronavirus (REUTERS/Jason Redmond)
Un estudio puso de manifiesto que uno de cada cuatro niños sufre ansiedad por el aislamiento social derivado del coronavirus (REUTERS/Jason Redmond)

Para la licenciada María Fernanda Giralt Font, subdirectora del Departamento de Psicoterapia del instituto, “la aparición y propagación del virus nos expuso a las personas a preocupaciones, incertidumbre, miedos, y una cantidad de exigencias que implican un gran desafío de adaptación".

Hay de todo: quienes sienten ansiedad por no tener nada que hacer (y no tener hobbies con los que llenar el tiempo) y quienes experimentan ansiedad por estar haciendo demasiado: home office, más los chicos, más las tareas de la casa. La primera noticia es que todas las emociones displacenteras son inevitables. “Es normal sentir frustración, irritabilidad y enojo. Hay que aceptar esas emociones y también encontrar formas de disminuir estos sentimientos negativos”, explicó a Infobae Teresa Torralva, doctora en neurociencias y presidenta de la Fundación INECO.

También hay quienes están experimentando síntomas clásicos de las crisis de ansiedad: palpitaciones, sensación de ahogo, opresión en el pecho, sudoración, mareos, y otros más psicológicos, como pensamientos catastróficos (“esto va terminar mal”) o preocupación excesiva.

Un estudio llevado a cabo por Save the Children, en el que se entrevistaron a más de 6.000 niños, niñas y familias en Alemania, Finlandia, España, Estados Unidos y el Reino Unido, ha puesto de manifiesto que uno de cada cuatro niños sufre ansiedad por el aislamiento social derivado del coronavirus, y que “muchos de ellos” corren el riesgo de sufrir trastornos psicológicos permanentes, incluida la depresión.

Y como si eso fuera poco, las relaciones familiares entre los distintos miembros y grupos etarios que la conforman no siempre son sencillas. "Los conflictos forman parte de la vida y a veces resultan inevitables, no son negativos ni positivos en sí mismos, sino que las maneras que tenemos de enfrentarlos pueden perjudicar o beneficiar nuestra relación con los demás”, advirtió Giralt Font.

Las circunstancias extraordinarias de la cuarentena obligaron a las personas a adaptarse a una nueva modalidad de convivencia familiar, durante las 24 hs del día los 7 días de la semana (Shutterstock)
Las circunstancias extraordinarias de la cuarentena obligaron a las personas a adaptarse a una nueva modalidad de convivencia familiar, durante las 24 hs del día los 7 días de la semana (Shutterstock)

Las circunstancias extraordinarias de cuarentena y aislamiento social generaron un cambio en las rutinas diarias y obligaron a las personas a adaptarse a una nueva modalidad de convivencia familiar, durante las 24 hs del día los 7 días de la semana. "En este contexto de incertidumbre, estrés y aislamiento, se puede generar una activación emocional importante, en la que los sentimientos de enojo, irritabilidad, tristeza y ansiedad pueden influir en la relación familiar, aumentando el nivel de conflicto. Este escenario requiere la utilización de recursos que permitan adaptarse a la nueva situación y que promuevan el desarrollo de la resiliencia y la salud emocional familiar”, explicaron los especialistas.

7 consejos sobre cómo mejorar la convivencia y aumentar la resiliencia familiar en tiempos de coronavirus:

¿Qué posición tomar frente a un desacuerdo o conflicto?

La forma más constructiva de enfrentar un conflicto, puede ser escuchando activamente con atención, sin ponerse a la defensiva, intentando ser empáticos para comprender el punto de vista ajeno, explicando al mismo tiempo con claridad y sin agresión, el punto de vista propio (REUTERS/Caitlin Ochs)
La forma más constructiva de enfrentar un conflicto, puede ser escuchando activamente con atención, sin ponerse a la defensiva, intentando ser empáticos para comprender el punto de vista ajeno, explicando al mismo tiempo con claridad y sin agresión, el punto de vista propio (REUTERS/Caitlin Ochs)

Frente a una situación de desacuerdo uno puede tomar diferentes posiciones. Si no es algo realmente significativo lo que produce el malestar, podemos elegir evitar esa discusión. Pero si es algo que de verdad nos está afectando, la forma más constructiva de enfrentar un conflicto, puede ser escuchando activamente con atención, sin ponerse a la defensiva, intentando ser empáticos para comprender el punto de vista ajeno, explicando al mismo tiempo con claridad y sin agresión, el punto de vista propio.

Si las dos partes en conflicto, logran correrse de la posición de cada uno para ahondar en los intereses y las necesidades de los dos, para buscar juntos una solución que contemple las necesidades de las dos partes, esa puede constituir la forma más colaborativa de resolver un conflicto.

Si son frecuentes las discusiones y las peleas y fácil o rápidamente se genera un clima hostil y de “escalada” del conflicto, donde lo que predomina es la ira, será necesario tomar distancia y hacer lo que se llama “tiempo fuera” que significa correrse de ese mismo lugar donde está teniendo lugar la discusión, para lograr hacer un stop, tomar distancia, para poder detener el pensamiento y buscar distraer la mente, hasta poder regular la emoción y encontrar las palabras que permitan retomar la conversación de otra manera.

Las sensaciones corporales (taquicardia, tensión muscular, rubor, ansiedad, malestar en el estómago o en la garganta) son las que primero nos avisan que la ira está produciéndose. Esas sensaciones físicas pueden ser buenas aliadas para saber que ese, es el momento de tomar distancia.

Una vez que la intensidad emocional haya disminuido, intentar comunicarse sin atacar y expresando el mensaje hablando de nuestros sentimientos en vez de culpar a la otra persona, puede contribuir a que en lugar de defenderse por sentirse atacada, pueda escuchar más activamente.

¿Por qué es importante tratar de hacer lo mejor posible pero no sobreexigirnos?

Son muchas las cosas que se pueden hacer para cultivar el bienestar, aún en períodos difíciles como el que nos toca enfrentar en la comunidad global (REUTERS)
Son muchas las cosas que se pueden hacer para cultivar el bienestar, aún en períodos difíciles como el que nos toca enfrentar en la comunidad global (REUTERS)

En estos días todo nos lleva más tiempo, la dificultad para concentrarse está a la orden del día y todo cuesta más, por eso es importante tratar de hacer lo mejor posible pero sin sobreexigirnos. Establecer un criterio muy estricto o elevado, manejar reglas muy rígidas y estar muy preocupados por el tiempo y la eficiencia, tanto respecto al comportamiento propio como al de los demás y en este contexto en el que ya estamos sometidos a mucha presión, puede ser perjudicial.

“Esta tendencia, lejos de acercarnos a la perfección y producir la sensación de logro, suele implicar un deterioro significativo en el placer, la relajación, la salud, la autoestima y las relaciones interpersonales. El perfeccionismo suele producir sentimientos de presión o dificultad para reducir el ritmo, además de aumentar la tendencia a la hipercrítica hacia uno mismo y los demás”, manifestó Giralt Font.

Por eso, estimular y estar atentos a la construcción y el cultivo del bienestar, pero sin exigencias extremas, estando atentos a las necesidades personales y las de los que nos rodean, que como sabemos, es lo que podría marcar la diferencia entre vivir esta experiencia de un modo únicamente negativo, incierto o desagradable y vivirla de un modo más apacible, enriquecedor e inclusive con posibilidades impensadas previamente.

Son muchas las cosas que se pueden hacer para cultivar el bienestar, aún en períodos difíciles como el que nos toca enfrentar en la comunidad global.

#EnCasaconSalud

Facebook, Instagram, el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) Infobae y UNICEF se unieron para favorecer la salud emocional de las personas durante este período de aislamiento social que afecta a millones de argentinos.

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