“Si se quedan en casa les cuento tonterías/anécdotas que me vaya acordando de las grabaciones de Los Simuladores, no esperen nada woow y espero acordarme de algunas que no haya contado”, le propuso Federico D’Elia a sus seguidores en Twitter aprovechando el hashtag #YoMeQuedoEnCasa creado con el fin de evitar el avance del coronavirus.

De inmediato comenzaron a llegar consultas sobre cómo se grabaron ciertas escenas, cómo se eligieron a algunos actores y demás curiosidades que con mucho humor el actor respondió.

“Contá el misterio de por qué en el piloto tenés bigote y en la serie no”, decía la primera consulta, y el actor recordó: “Estaba grabando Campeones en Pol-Ka y mi personaje usaba ese bigotito... pasó casi un año y medio para empezar a grabar Los Simuladores, así que ‘chau bigotito’”. Luego, contó que se trató de un proyecto generado por los protagonistas (Alejandro Fiore, Martín Seefeld, Diego Peretti y él) y por el director de la ficción Damián Szifron por lo que nunca se barajó la posibilidad de que fueran otros artistas quienes interpretaran a Lamponne, Medina, Ravenna y Santos.

También dijo que confiaban tanto en el trabajo del director y guionista que respetaban el libreto a rajatabla y que si se les ocurría algo que modificar o agregar, no improvisaban a la hora de grabar, sino que lo consultaban con Szifrón para ver si estaba de acuerdo.

No se animó a dar el nombre, pero recordó que hubo un actor que luego de haber grabado algunos días su participación los dejó plantados, sin cerrar su personaje; aun así, agradeció el resultado: “Eso no se hace, mucha plata perdida, rehacer escenas. A favor: no sé si hubiera hecho un tan buen Milazzo (interpretado luego por César Vianco)”.

También reveló que hubo una escena que quisieron grabar y no se pudo: “Lamponne debería haber cruzado la 9 de Julio con un oso y no con una vaca... pero era peligrOso (de verdad)” y aclaró que en ciertas tomas, como en las de Alejandro Fiore en la montaña, no usaban croma key (fondo verso sobre el que se inserta de manera digital un paisaje) sino que se trataba de lugares reales.

Otra escena memorable fue aquella en la que Santos cita al personaje de Boy Olmi a una montaña rusa para que contara su caso. Contrariamente a lo que podría pensarse, se grabó una sola vez sin inconvenientes.

Sí hubo problemas cuando grabaron en la cancha de polo: “Solo nos subimos a los caballos y las jugadas las hacían jugadores de verdad. El único que no se acercó ni a 100 metros fue Peretti por miedo a los caballos. El mío se resbaló y yo me tiré, al pedo, pensando que me aplastaba”.

Por último, destacó la labor de Juan Carlos Cabral, productor ejecutivo del ciclo entre otras cosas encargado de realizar los castings. Fue él quien eligió al actor mexicano que inmortalizó la frase “¿No hay un piquito para mí?” destinada al personaje de Seefeld.

Para cerrar, contó cómo se originó el saltito que hacían los cuatro personajes al terminar la presentación que llevaba música de Astor Piazzolla. “Fue idea de Szifrón, también propuso otro movimiento un poco más bailado y no lo hicimos porque Fiore se negó. Le daba vergüenza. Ah y en algún capítulo aparecíamos disfrazados de Papá Noel, supongo que coincidía con Navidad, pero no éramos nosotros”.

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