No es cierto que su voz se haya apagado junto con su vida este mediodía, en una clínica porteña. Porque el talento de Violeta Rivas seguirá presente cada vez que alguien busque repasar esas viejas canciones de El Club del Clan, cuando formara parte de la Nueva Ola de jóvenes talentos. O busque cautivarse con un tango, cantado a dúo con su marido, el virtuoso Néstor Fabián.

Porque Violeta murió hoy, a los 80 años, en el Sanatorio Güemes. Pero su voz -única- nunca dejará de emocionar.

"¡Qué suerte!"

"El baile del ladrillo"

"Fiebre de primavera"

"El día que me quieras", con Néstor Fabián

"Los colores de la felicidad"

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