Declaró el policía que le disparó a un limpiavidrios en plena avenida 9 de Julio

El agente de la División Central de Datos de Drogas de la PFA continuará detenido ante el rechazo del juez de la causa de su pedido de excarcelación

Policia disparó a un limpiavidrios en 9 de Julio

El efectivo de la Policía Federal que baleó en una pierna a un limpiavidrios el pasado jueves en la avenida 9 de Julio declaró este lunes ante el juez de la causa.

Tras su indagatoria, el magistrado interviniente, Damián Ignacio Kirszenbaum, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 26, rechazó otorgarle al efectivo policial la excarcelación que había solicitado su defensor particular, el letrado Jorge Alfonso.

El juez consideró que al tratarse de un efectivo de la Policía Federal Argentina el imputado podría burlar la acción de la justicia y tomó en cuenta que se fugó del lugar del hecho aunque la defensa sostiene que no se fugó sino que abandonó la escena para resguardarse él y su familia (hijo de diez días y su pareja) y que luego se presentó en un control policial y denunció lo ocurrido.

Frente a lo ocurrido este lunes, Alfonso adelantó que va a recurrir la denegatoria del juez ante la Cámara de Apelaciones y, mientras tanto, solicitar un arresto domiciliario, en subsidio, ya que el magistrado cambió la carátula de “tentativa de homicidio” a “lesiones leves y abandono de persona”, por lo que ahora son delitos excarcelables y además aguarda para las próximas horas que a partir de este cambio de carátula la causa pase al Fuero Contravencional y de Faltas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Según Alfonso, en su indagatoria, el efectivo dijo que el limpiavidrios le exigió dinero y lo amenazó a él y su familia: “Dame la plata o los mato” y como su hijo recién nacido estaba descompuesto y lo llevaba de urgencia a un centro asistencial realizó un “disparo imaginario hacia abajo para amedrentarlo” pero se le escapó el tiro.

Tras su declaración, el policía quedó alojado en la Alcaldía de la PFA ubicada en calle Madariaga y General Paz, en el barrio porteño de Lugano.

Cabe recordar que el hecho ocurrió a las 23 del jueves último en el cruce de la avenida 9 de Julio y Venezuela, en el barrio porteño de Monserrat, y toda la secuencia quedó grabada por una de las cámaras de tránsito del gobierno porteño.

En las imágenes se puede observar como un Volkswagen Gol se encuentra detenido con el semáforo en rojo cuando un limpiavidrios se le acerca primero por el lado del acompañante y con un gesto le pide al conductor permiso para lavar el parabrisas.

Allí, desde el interior del habitáculo, el conductor, que luego se supo era un agente de la División Central de Datos de Drogas de la Federal, le hizo un gesto con el dedo para que no limpie el vidrio y cuando el joven cruza por delante del auto, el automovilista le tira el auto encima.

La maniobra generó una discusión en la que el limpiavidrios se acercó a recriminarlo del lado de la ventanilla del conductor, y el policía le lanzó una trompada, que el joven contestó con otro golpe.

El efectivo balea al limpiavidrios
El efectivo balea al limpiavidrios

Tras ello, el oficial de la PFA reaccionó extrayendo una pistola y efectuó un disparo que le dio en una de las piernas al joven, al que se ve alejarse herido y rengueando por detrás del auto, que arrancó y se alejó del lugar.

A raíz de la intervención del Centro de Monitoreo Urbano de la ciudad, se irradió el alerta policial y así se logró localizar e interceptar el Volkswagen Gol implicado y se detuvo a su conductor.

La detención fue concretada por personal de la comisaría vecinal 1B de la Policía de la Ciudad, ante quien el efectivo de la PFA implicado aludió que se encontraba nervioso porque trasladaba a su bebé de 15 días al hospital porque estaba con fiebre.

Desde el Ministerio de Seguridad de la Nación aseguraron a Télam que el policía “ya está en disponibilidad” y que desde la cartera a cargo de Sabina Frederic “se va a seguir el sumario interno y las actuaciones judiciales porque este tipo de casos no se pueden tolerar”.

Y agregaron que “por eso desde el año pasado se reactivó el programa de uso racional de la fuerza, para acompañar a los efectivos que son víctimas de situaciones de violencia y deben usar su arma, pero también para seguir con atención estos casos”.

Luego de los hechos, el baleado fue derivado al Hospital Ramos Mejía bajo el diagnóstico de herida de arma de fuego sin riesgo de vida, mientras que al menor de edad hijo del policía fue asistido sin traslado por presentar fiebre.

SEGUIR LEYENDO: