La ciudad de San Cristóbal permanecerá dos días más sin clases en todos sus establecimientos educativos por decisión del Gobierno provincial, tras el tiroteo ocurrido hace una semana en una escuela local que terminó con la vida del estudiante Ian Cabrera.
La medida, anunciada oficialmente este domingo por el Gobierno provincial responde a la necesidad de desplegar un operativo integral de contención social y psicológica para la comunidad educativa, en tanto la Escuela Normal Nº 40 Mariano Moreno, escenario del hecho, quedó cerrada por tiempo indeterminado bajo orden judicial hasta la finalización de las pericias.
La suspensión de actividades académicas alcanza a todas las instituciones públicas y privadas de la ciudad, así como a los diferentes niveles educativos, según confirmaron fuentes oficiales. El Ministerio de Educación de la provincia detalló que el retorno a las aulas será progresivo y flexible, con acciones orientadas a acompañar a alumnos, familias, docentes y asistentes escolares. El día del ataque, el titular de la cartera José Goity hizo mención a este punto, al señalar que “el agresor atravesaba una situación del ámbito intrafamiliar muy compleja”.
“Como parte de las medidas adoptadas, y en respuesta a pedidos de la comunidad local y de organizaciones civiles, este lunes 6 y martes 7 de abril no habrá clases en todas las escuelas oficiales y privadas de todos los niveles y modalidades de la ciudad”, escribieron en un comunicado desde el sitio web del Gobierno provincial.
La estrategia incluye la organización de espacios de acompañamiento emocional, mesas de diálogo y propuestas pedagógicas para sostener el vínculo educativo desde los hogares. Una vez avanzado el trabajo en este punto “el esquema de retorno se comunicará institucionalmente conforme a lo que disponga la Justicia”.
El hecho que llevó a tomar esta decisión ocurrió el lunes 30 de marzo, pasadas las 7 de la mañana, cuando los alumnos de la institución educativa aguardaban para izar la bandera. La muerte de Cabrera se produjo en medio de una balacera provocada por un adolescente de 15 que ingresó al colegio con un arma -que pertenecía a su abuelo- escondida en un estuche de guitarra.
“El agresor sacó una escopeta de su mochila, hirió a varios compañeros y mató a otro de 13 años”, confirmó Ramiro Muñoz, secretario de Gobierno de la Municipalidad de San Cristóbal, que junto al resto de las autoridades de gobierno se abocaron a trabajar en lo que había ocurrido. La tragedia dejó también ocho personas heridas.
Durante el período sin clases, los equipos interdisciplinarios de los ministerios de Educación, Salud, Igualdad y Desarrollo Humano y Justicia y Seguridad trabajarán de forma conjunta. “Se intensificará la presencia de equipos territoriales en las instituciones y el trabajo de la Dirección de Bienestar Docente, con el objetivo de asistir al personal educativo. También se prevén encuentros específicos con directivos de la Escuela Nº 40 y supervisores de todos los niveles para coordinar el proceso de acompañamiento institucional”, explicaron respecto al plan.
“Por su parte, la Secretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia continuará con el seguimiento de las familias y jóvenes afectados mediante visitas domiciliarias y espacios de escucha activa", ampliaron. Desde las áreas de salud también afirmaron la participación mediante “equipos de salud mental de las regiones Rafaela y Ceres, junto con efectores locales como el Hospital Samco “Julio César Villanueva” y los centros de salud de la ciudad".
La decisión del Gobierno provincial también se da luego de que denunciaran la existencia de amenazas a otras instituciones de Santa Fe. “La semana que viene vamos a tirotear las secundarias técnicas y brotécnicas de Rafaela haci que preparen en secundarias (SIC)”, decía uno de los mensajes difundido por un usuario de Instagram.
La situación procesal del autor del tiroteo
El joven de 15 años acusado de disparar fue puesto bajo custodia de las autoridades el mismo día de los hechos y permanece alojado en un centro especializado para menores. Dado que la normativa que permitiría juzgar penalmente a menores de su edad todavía no se implementó, el adolescente resulta inimputable en esta etapa.
La investigación está a cargo de los fiscales Carlos Vottero y Luis Schiappa Pietra, quienes trabajan bajo secreto de sumario. El viernes pasado se realizó la audiencia de formulación de cargos en los Tribunales de San Cristóbal, donde el juez dispuso mantener la reserva total sobre los debates y resoluciones adoptadas en la causa.
Pese a la estricta confidencialidad, trascendieron algunos detalles del avance del expediente. La fiscalía concentra sus esfuerzos en determinar el nivel de premeditación del ataque, y sostiene que existen elementos para afirmar que no se trató de un hecho improvisado. Los investigadores lograron reconstruir parte de los movimientos previos y posteriores al tiroteo y analizan si existió algún tipo de influencia externa o si el plan fue ideado únicamente por el menor.