Un feroz incendio que se originó en un depósito de mercadería en el barrio porteño de La Boca provocó que se lleve a cabo un amplio operativo en el lugar para contener las llamas. En principio, solo una persona tuvo que ser atendida por los servicios de emergencia y hay cuatro dotaciones de bomberos trabajando en el lugar.
El foco se originó en un galpón que estaba ubicado en la avenida Pedro de Mendoza al 2900, entre Carlos F. Melo e Irala, a metros de las desembocadura del Riachuelo y a pocas cuadras de la cancha de Boca Juniors.
Según informaron fuentes del operativo, el fuego afectó un depósito de aproximadamente 40 por 10 metros. Las dotaciones trabajan para evitar la propagación hacia un segundo galpón lindero, utilizando dos líneas de 51 milímetros de Bomberos de la Ciudad y tres líneas de 38 milímetros correspondientes a Bomberos Voluntarios, con ataque desde el frente, el contrafrente y el interior del lugar.
El despliegue de los equipos de emergencia incluyó la intervención de al menos cinco dotaciones de bomberos, que contaron con el apoyo de dos camiones cisterna para asegurar el suministro de agua en la zona afectada. Las tareas se concentraron en la contención del foco y en evitar que las llamas se propagaran más allá del depósito original.
Para ello, se montó un puesto médico preventivo y la brigada de emergencias permaneció en alerta ante cualquier eventualidad. El principal objetivo de la labor de los bomberos fue impedir que el fuego alcanzara un segundo galpón lindero, lo que podría haber agravado considerablemente la situación y generado mayores daños en la estructura y el entorno.
En el lugar participaron efectivos de los Bomberos Voluntarios de La Boca, personal de Vuelta de Rocha, integrantes de la Estación 3 de la Ciudad y miembros del destacamento Boca de la Ciudad. Además, la respuesta incluyó el trabajo coordinado de la Policía y el SAME, que colaboraron en el control del área, la asistencia sanitaria y la prevención de incidentes entre los presentes.
Hasta el momento, no se registraron personas con heridas de gravedad ni intoxicaciones por inhalación de humo. Solo un trabajador de seguridad del lugar requirió atención médica, recibiendo asistencia en el puesto instalado en las inmediaciones del galpón.
Las fuentes consultadas indicaron que, más allá del susto y la magnitud del incendio, la rápida intervención de los servicios de emergencia permitió evitar consecuencias mayores entre los presentes y mantener bajo resguardo a quienes se encontraban en las áreas colindantes al depósito siniestrado.
El jefe del operativo, Matías Gentile, expresó en una entrevista con TN, que todavía tienen muchas horas de trabajo en el lugar dado los daños estructurales que sufrió el inmueble y que todavía no tienen indicios sobre cuál fue el causal del fuego: “Por el causal de incendio, nosotros contamos con una oficina de investigación que se va a encargar de venir a hacer peritos para poder llegar a una conclusión de cómo se originó el fuego, pero primero ahora tenemos mucho trabajo para sacar toda la mercadería, en una tarea defensiva para que no se vuelva a desatar el fuego. La estructura cedió hacia las vías y el techo del primer galpón se cayó en parte parcial”.
En ese sentido, agregó: “Todavía tenemos fuego y hay bomberos que están trabajando, tirando agua hacia el interior. Todavía tenemos mucho trabajo, no sé a qué hora terminaremos”.
Otro incendio fatal en La Boca
En septiembre pasado, una persona murió y otras ocho resultaron heridas en un feroz incendio en un conventillo también en el barrio al sur de la Capital Federal. Las llamas, que comenzaron cerca de las 8 dentro de esa vivienda precaria donde viven 13 familias, fueron sofocadas por efectivos de Bomberos de la Ciudad de Buenos Aires.
Fuentes policiales confirmaron a Infobae que durante la inspección, a tres metros del acceso, fue hallado el cuerpo sin vida de un hombre en silla de ruedas.
Por su parte, el personal del SAME debió oxigenar a 5 mujeres y 3 varones. Todos son mayores de edad y solo uno de ellos debió ser trasladado al Hospital Argerich.
El siniestro tuvo lugar sobre la calle Wenceslao Villafañe 439, donde también se observó una densa columna de humo negro que es visibles desde varias cuadras a la redonda.
Efectivos de la Policía de la Ciudad colaboraron para evacuar a los vecinos y evitar que se propagaran las viviendas linderas, muchas de ellas de madera y chapa, lo que aumentaba el riesgo de propagación.
Las primeras imágenes difundidas por las cámaras de televisión mostraron el interior del conventillo completamente tomado por el fuego, consumiendo muebles, ropa y pertenencias de las familias que allí residen.
Vecinos relataron a la prensa que la estructura carecía de salidas de emergencia, lo que generaba preocupación sobre la posibilidad de personas atrapadas.
El conventillo, de características típicas de las construcciones históricas del barrio, estaba rodeado por edificaciones más recientes. La combinación de materiales altamente inflamables y las conexiones eléctricas precarias podrían haber favorecido la rápida propagación del incendio, aunque las causas aún son materia de investigación.