La orden que impartió la magistrada se ejecutó este sábado. Aún resta definir el destino de otros edificios, pertenecientes a Parques Nacionales, Gas del Estado y el obispado de San Isidro, las cuales podrían tener el mismo destino debido al estado de deterioro en el que se encuentran.
Durante la semana, efectivos de las fuerzas federales que integran el Comando Unificado procedieron a retirar las pertenencias de las familias que residían en las viviendas, las cuales quedaron “bajo resguardo judicial”.
Infobae accedió al registro fotográfico de las viviendas que fueron demolidas este sábado, las cuales fueron construidas – en gran parte – con materiales que sustrajeron del viejo hotel IOS, perteneciente a Parques Nacionales, donde se preveía la instalación de la Escuela de Guardaparques.
Distintos informes que elaboró Domínguez y la fiscal subrogante de la ciudad lacustre, Cándida Etchepare, advierten sobre las críticas situaciones edilicias de esa estructura, la cual registra un importante avance de deterioro que incluso presenta riesgo de derrumbe.
Por ello se cree que ese edificio, a pesar de la resistencia de Parques Nacionales, podría ser demolida próximamente.
Las estructuras que fueron derrumbadas estaban construidas en madera y chapas y se repartían en distintos sectores de los dos lotes que fueron usurpados inicialmente, en 2017, y también en otros predios linderos.
Las mismas contaban con servicio de energía eléctrica, a partir de una conexión clandestina que habían realizado los integrantes de esa comunidad desde una línea de media tensión, que alimenta a otras viviendas del paraje, un establecimiento educativo rural, un destacamento policial y un complejo de camping situado en las inmediaciones, entre otros.
En el interior, de acuerdo a datos que aportaron fuentes con acceso a la causa, había heladeras, lavarropas e incluso televisión satelital.
El presidente de la Junta Vecinal de Villa Mascardi, Diego Frutos, logró que la Justicia le restituya La Cristalina, una propiedad que posee en el lugar y que había sido vandalizada y usurpada por los encapuchados.
Una vez que tomó control del lugar, ingresó al predio lindero – donde estaban las viviendas que fueron destruidas – y registró imágenes del interior, asegurando que en una de ellas residía el prófugo Facundo Jones Huala, quien se proclama líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM).
“En este lugar exacto vivía Facundo Jones Huala”, relata Frutos al tiempo que muestra cada rincón de la cabaña. “Esto vino de La Cristalina -agrega, señalando un caloventor-. Estaba en el baño. Y mi heladera chiquita con los inicios del fuego. Se la trajeron acá. La RAM que fue finalmente desterrada pero que se refugió arriba de la montaña”.
Una vez que el video tomó estado público a través de las redes sociales, el abogado Luis Virgilio Sánchez – vicepresidente de la Asociación Gremial de Abogados, denunció al dirigente vecinal por “usurpación de tierras sagradas”.
En la orden de demolición que rubricó Domínguez, ordenó la conservación del “rewe”, un espacio considerado sagrado por las comunidades que reclaman la posesión de las tierras.
En paralelo, la jueza dispuso la restitución a sus propietarios de los predios usurpados, pertenecientes a Parques Nacionales, Gas del Estado y a privados.
Se trata de siete predios que desde hace cinco años se encontraban ocupados y sufrieron distintos ataques durante ese tiempo.
Frutos fue el primero de los vecinos afectados que logró ingresar al predio, tras la resolución judicial, y desde mediados de semana trabaja en la liberación de los accesos al lugar. “Tengo mucho trabajo por delante, lo primero que vamos a hacer será liberar el acceso, donde hay un ciprés de gran tamaño que derribaron los mapuches para impedir nuestro ingreso” aseguró.
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