La imagen recorrió las redes sociales de todo el país: mientras el presidente Mauricio Macri escuchaba atento las palabras del presidente de la Sociedad Rural Argentina, Daniel Pelegrina, dos carteles empezaron a desprenderse de unos banners a control remoto instalados sobre la estructura del escenario del predio de Palermo. Con ellos se desprendía un mensaje firmado por Greenpeace contra la ganadería y la deforestación y en defensa de la vida del Yaguareté, en un grave peligro de extinción dentro de la zona del Gran Chaco.

Para el Ministerio de Seguridad de la Nación, la intervención de la agrupación ambientalista fue una amenaza a la seguridad nacional. De hecho, la propia ministra Patricia Bullrich aseguró que iniciará acciones penales contra los responsables, al considerar que se puso en riesgo la seguridad del propio presidente.

Hasta el momento, la estrategia de Greenpeace para llevar a cabo su operación permanece escondida y en un total hermetismo. Si bien se estima que los banners fueron instalados entre el 25 y el 28 de julio, apenas unos días después de la apertura de la exposición, aún se desconoce si los activistas se hicieron pasar como operarios de la construcción de la estructura o si delegaron tal tarea a los responsables.

A su vez, desde la propia ONG se celebró el impacto que tuvo la intervención en la opinión pública y se destacó el espíritu pacífico del reclamo.

El momento de la protesta, ante la presencia de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal (Maximiliano Luna)
El momento de la protesta, ante la presencia de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal (Maximiliano Luna)

"La posible denuncia penal nos tomó por sorpresa y también con la sensación de indignación y de ridiculez. Se está sancionando el derecho a la protesta pacífica. Todo lo que refiera a la seguridad presidencial, no tiene nada que ver con nosotros. Y nosotros pertenecemos a una organización lo suficientemente conocida como para saber que sus reclamos fueron pacíficos y sin la intención de que nadie de los presentes pudiera salir herido", le explicó a Infobae el coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace Argentina, Hernán Giardini.

"Es más, nuestro reclamo fue contra los organizadores del evento. Si estaba el presidente o no en el palco, sinceramente no nos importaba. Nos daba lo mismo. Nuestro reclamo está puesto en lo que están haciendo en los bosques del Gran Chaco y cómo la ganadería está cumpliendo un rol fundamental en la destrucción". Agregó: "Incluso, ni siquiera nos pueden acusar de que fue algo político, porque nosotros también le hicimos protestas a los gobiernos de Cristina y de Néstor Kirchner".

Desde Greenpeace asimismo se aclaró que la intervención desarrollada el sábado ni siquiera era inédita. En 2013, la organización comandó una protesta casi idéntica durante el Gran Premio de Bélgica en la Fórmula 1. Justo antes de que se realice la premiación en el podio a los pilotos Sebastian Vettel, Fernando Alonso y Lewis Hamilton, un cartel se desplegó en un banner sobre la baranda frontal, en el que se acusó a una multinacional petrolera por sus daños al ecosistema del Océano Ártico.

El video de la intervención fue acompañado por un texto en el que incluso se pudieron percibir algunos detalles de la organización, como que la activación del cartel fue realizada por control remoto desde un auto en las afueras del circuito.

"Hace un par de semanas, infiltramos dos carteles a control remoto en el circuito de un Gran Premio. Hoy lo activamos (…) Material para el cartel: 50 Euros; Cuatro antenas de radio para automóviles: 88 Euros. Avergonzar a una compañía en una de las producciones más importantes del año, eso no tiene precio", rezaba el texto que acompañó el video.

Giardini calificó la intervención como un éxito. "Hasta último momento, nunca se sabe si estas intervenciones se van a poder realizar". Y también festejó que, a raíz del episodio ocurrido en La Rural, pudo ponerse sobre la mesa el reclamo por el feroz avance de las deforestaciones en el Gran Chaco y en diferentes provincias del Norte del país.

"La mayoría de la gente piensa que las deforestaciones se realizan exclusivamente por la agricultura y la soja, pero la realidad es que cada vez se destruyen más bosques para poder generar espacios amplios de ganadería. Hoy, por ganadería se deforesta el doble que por la soja. Solo en el último año, se deforestaron 100 mil hectáreas para el ganado y alrededor de 50 mil por la soja", describió Giardini.

"Y si uno mira con mayor amplitud, el resultado es estremecedor. Entre 1990 y 2017, se deforestaron unas 7,7 millones de hectáreas de bosque en el Gran Chaco. Eso es el equivalente a la provincia de Entre Ríos o a la superficie entera de un país como Escocia. Y eso tiene un impacto en la vida de todos nosotros que posiblemente nadie sepa. No solo desde el punto de vista alimenticio o de la destrucción de especies. También provoca falta de medicamentos e incluso conlleva a un crecimiento en las inundaciones. Cuando hay un bosque, ese lugar funciona como una especie de esponja y las gotas de agua tardan mucho más en llegar a las napas", detalló el especialista.

En los bosques del Gran Chaco apenas quedan 20 ejemplares del yaguareté (Matías Rebak)
En los bosques del Gran Chaco apenas quedan 20 ejemplares del yaguareté (Matías Rebak)

El foco de Greeenpeace quedó puesto en la subsistencia del Yaguareté, uno de los animales emblema de la fauna argentina a lo largo de la historia.

"Hoy en día, en el país habrá unos 250 ejemplares, pero la mayoría están en la montaña. En las zonas planas, todos se encuentran dentro de la región del Gran Chaco y apenas quedan 20. Si esto sigue así, se va a seguir promoviendo la posibilidad de que se extingan", explicaron.

La organización presentó un comunicado en el que explicó: "Para poder alimentarse y reproducirse los jaguares de la región chaqueña dependen de territorios de enormes bosques continuos (como mínimo 40.000 hectáreas). Pero cuando los bosques son arrasados y convertidos en pasturas (para alimentar al ganado) su hogar desaparece o se fragmenta. Si a esto se le suma que el desmonte abre caminos que facilitan la entrada a cazadores furtivos, los yaguaretés quedan cada vez más acorralados, al borde de la extinción".

Hasta pocos meses antes de la salida de la Ley de Bosques, en 2007, se talaba un 1% de los bosques en el país y hoy, once años después, esa cifra bajó a un 0,38%, según información oficial.

"Nosotros fuimos unos de los que impulsamos esa ley y hasta juntamos 1,5 millones de firmas para que se pudiera sacar adelante. Es cierto que bajó, es cierto que ahora existen mayores restricciones. Pero también está claro que es una práctica que no se detiene y que parece tener una futura actividad todavía más preocupante", explicó Giardini.

Y agregó: "Entre las provincias de Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa, que componen el Gran Chaco, se destruyó el 80% de esas casi 8 millones de hectáreas de bosque a lo largo de los últimos 29 años. Y en los últimos tiempos, los propios gobiernos de esas provincias anunciaron con bombos y platillos que se iba a duplicar o triplicar la producción ganadera en sus provincias. No nos olvidemos de que entre 2017 y 2018, la exportación de la carne vacuna creció un 67%".

En este sentido, el integrante de la ONG reclamó: "Entonces, ¿dónde van a poner esas vacas, si ya no hay más lugar? O van a mantener los bosques o van a destruirlos para poner su ganado, que se pongan de acuerdo. Las provincias tienen que acomodar la realidad a su ecosistema y no al revés. Es algo elemental".

El especialista de Greenpeace advirtió que, pese a la Ley de Bosques, los empresarios privados encuentran maneras de que las restricciones no puedan aplicarse y, en algunos casos, la destrucción de los bosques se convierte en algo inevitable.

Giardini explicó que el reclamo hecho en La Rural no tuvo vinculación alguna con la protesta realizada días antes por veganos en medio de un concurso de doma de caballos contra el maltrato animal.

"No hablamos con ellos y no sabíamos de lo que ellos iban a hacer. Nosotros compartimos con ellos algunas de sus consignas. Pero sí tengo que admitir que su protesta sirvió para poner el conflicto medioambiental en la mesa y sirvió para que se le diera aún mayor visibilidad a la nuestra", afirmó a Infobae.

La relación entre los desmontes del Gran Chaco y el incremento de las inundaciones en un período de 29 años
La relación entre los desmontes del Gran Chaco y el incremento de las inundaciones en un período de 29 años

En tanto, el coordinador de la Campaña de Bosques advirtió sobre la dificultad y la esperanza de que los problemas de medio ambiente y de calentamiento global puedan calar cada vez con mayor profundidad en aquellos residentes en las grandes ciudades.

"Sabemos que es algo difícil, porque no es algo que esta gente lo tenga a su alrededor en el día a día. Pero también hay algo que es cierto: cualquiera que vea un video de la tala de un árbol, se indigna, sabe que eso es sinónimo de muerte. Un árbol talado es muerte. Y si en su momento pudimos juntar un millón y medio de firmas para sacar la Ley de Bosques, hoy no podemos bajar los brazos en la lucha por frenar la deforestación", se ilusionó.

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