Durante la mañana del viernes, los barrios porteños de Villa Soldati, Parque Patricios, San Cristóbal, Pompeya y La Boca amanecieron con un extraño y fuerte olor que, con el correr de las horas, avanzó hacia el norte de la ciudad de Buenos Aires. Las primeras versiones indicaron que se trataba de una fábrica de sebo ubicada en Lanús. Sin embargo, eso fue desmentido luego de que se descubriera realmente el origen de un aroma nauseabundo.

Se trató de una curtiembre, también en Lanús, que volcó efluentes contaminantes al Riachuelo. Los mismos generaron los olores que se advirtieron desde las primeras horas del día.

La Patrulla Ambiental de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) detectó al establecimiento en infracción en un operativo que involucró al Municipio de Lanús y a Defensa Civil de la provincia de Buenos Aires, alertados por los llamados de los vecinos. La multa sobre el establecimiento superará los 2 millones de pesos.

Tras un rastrillaje que abarcó las zonas de Valentín Alsina, en Lanús, y de Fiorito, en Lomas de Zamora, se encontró la génesis de un olor que, en primera instancia, fue relacionado a una grasería de la misma localidad. Tras ser fiscalizada, se descartó como origen del problema.

Los inspectores continuaron analizando la zona, en permanente contacto con otro equipo de la Dirección de Fiscalización que monitoreaba lo que sucedía en el río. Finalmente, luego de varias inspecciones, cerca del mediodía se clausuró a la curtiembre Gaita, en Lanús.

La empresa rompió una clausura preexistente y siguió funcionando, emitiendo efluentes fuera de los parámetros permitidos. Gaita se encarga de realizar el proceso de transformar las pieles en cuero, pero actualmente no cuentan con planta de tratamiento y los efluentes contaminantes van directo al Riachuelo. Utilizan cromo y ácido sulfúrico que podría generar olores fuertes.

La multa que se aplicará sobre la empresa, una vez que se ratifique todo lo marcado por los inspectores, superará los 2 millones de pesos.

La Patrulla Ambiental volvió a clausurar la planta y colocó los precintos de clausura. Se realizó un acta y se recolectaron muestras de los líquidos para ser analizados en laboratorio. Gaita está catalogada como agente contaminante y fue intimada para a readecuar sus procesos productivos. Ya había sido clausurada en varias oportunidades.

Para combatir este tipo de problemas que pueden generarse por la falla en una curtiembre, y siendo uno de los rubros más importantes en la Cuenca Matanza Riachuelo, es que en conjunto con el Municipio de Lanús y el Banco Mundial, se trabaja en la construcción del Parque Industrial Curtidor de Lanús (PIC).

El PIC comenzó a construirse, luego de muchas gestiones, a fines de 2018 y se espera que hacia fines de 2020 esté listo para recibir, en sus 22 lotes, a las firmas que se mudarán al predio para comenzar a operar desde allí.

Con este proyecto, ACUMAR promueve el traslado de empresas curtidoras que, de manera individual, no podrían afrontar los costos de un correcto tratamiento de efluentes industriales, evitando la contaminación ambiental y permitiendo que cientos de trabajadores de sector no vean perjudicadas ni afectadas sus fuentes de trabajo. 22 empresas ya dieron su compromiso de mudarse al PIC.

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