Habló la mamá de la sanjuanina que vivió un infierno junto a un pastor afgano en la India: "Los seguidores de él la quisieron linchar"

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Nueva Delhi
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No sabía cómo ayudarla. Su hija estaba a 16 mil kilómetros y le había contado que su marido cerraba las ventanas y subía el volumen de la televisión antes de darle una paliza. Yolanda -cuyo apellido será reservado- le contó a Infobae el infierno que vivió Daniela en la India, a donde viajó hace 6 meses para casarse con un pastor islámico de origen afgano. La joven sanjuanina de 31 años fue rescatada por la policía y regresará mañana al país.

El drama de Daniela comenzó cuando Mohammad Sarif le envió una invitación por Facebook, hace alrededor de un año. Lo había conocido tiempo atrás durante un viaje a Sudáfrica, a donde ella había conseguido una beca para aprender religión islámica. La relación fluyó y se enamoró a la distancia. En alguna conversación telefónica, él le propuso casamiento. Daniela dudó, pero aceptó: abandonó su carrera de bioquímica y viajó a Nueva Delhi.

"Era una decisión de ella, yo no podía decir nada, y la dejé ir. Además, él parecía una gran persona. Es pastor de una religión en la que son como evangelistas del islam, y tiene muchos seguidores. Le había dicho que su trabajo era bueno, que iban a tener una casa y formar una familia, pero ella de a poco se fue dando cuenta que nada era así", describió Yolanda desde su casa en San Juan.

Bombay (Getty)
Bombay (Getty)

Luego de la boda, Mohammad alquiló una casa en Nueva Delhi, pero la inconformidad de Daniela se empezó a hacer sentir en la pareja, y un mes y medio después ella planteó que quería volver a San Juan. Se sentía agobiada y el sueño se empezaba a derrumbar. Pero mientras proclamaba el amor y la paz en público, el pastor redobló el infierno: se mudaron a Bombay, a 1.400 kilómetros de la capital de la India, a donde los maltratos se empezaron a hacer frecuentes y aparecieron los primeros golpes.

"Nosotros hablábamos seguido y ella me decía que no la estaba pasando bien, pero no me contaba todo. Hace un mes y medio, más o menos, me pidió ayuda, porque estaba desesperada. Una vez llegó a desmayarla de un golpe. Yo no sabía qué hacer ni a quién recurrir. A veces le decía que estaba haciendo gestiones, pero no estaba haciendo nada", recordó la madre.

Rodolfo Uriza, de FM La Gente, ayudó a Yolanda.
Rodolfo Uriza, de FM La Gente, ayudó a Yolanda.

Una pieza clave en esta historia fue el periodista Rodolfo Uriza, de FM La Gente. Apenas se enteró del caso de Yolanda, la fue a ver a su casa. Incluso llegó a conversar con Daniela por teléfono. "Yo las contacté con funcionarios del gobierno de San Juan que hicieron todo muy bien y la ayudaron desde el primer día", comentó a Infobae el cronista, conocido en la provincia por mover cielo y tierra para resolver los problemas de sus oyentes.

El lunes, Yolanda llegó a las 12 a la oficina de la secretaria de Relaciones Institucionales provincial, Elena Peletier. En medio de un mar de lágrimas, le contó lo que estaba viviendo Daniela. "Él la tiene encerrada. Cuando llega a la noche, cierra todo, sube la tele o la música, y la golpea. La tortura psicológicamente. Mi hija habla cinco idiomas, pero él ni siquiera le quiere enseñar hindú para que dependa de él", le dijo. "Estoy sola, necesito ayuda", insistió una y otra vez.

La secretaria de Relaciones Institucionales de San Juan, Elena Peletier.
La secretaria de Relaciones Institucionales de San Juan, Elena Peletier.

Alrededor de las 15 horas de Argentina, el cónsul Raúl Guastavino recibió una llamada en su casa de Nueva Delhi. Le contaron la situación y le enviaron un montón de fotos de documentos que Daniela había fotografiado en su casa de Bombay. En uno de ellos estaba la dirección de la vivienda. El diplomático se comprometió a mandar a la policía.

Daniela estaba hablando por teléfono con su madre cuando sonó la puerta de su casa. Ni la presencia de la policía la tranquilizó. "Se puso muy nerviosa, porque él estaba ahí", relató Yolanda. Los uniformados le dijeron que arme un bolso de mano y la llevaron hasta una comisaría, donde iba a esperar al cónsul, que todavía debía recorrer los 1.400 kilómetros que la separaban de ella.

"Esa noche fue fatal. Aunque los dejaron separados, él se las ingenió para llegar hasta donde estaba ella y torturarla. La volvió loca, hasta que alrededor de las 10 de la mañana la llevaron hasta otro lugar, que no sabemos qué es, pero que ahí estaba el cónsul. Él la contuvo, la trató muy bien y la llevó a su casa en Nueva Delhi", repasó la madre.

Nueva Delhi (Getty)
Nueva Delhi (Getty)

En el medio, sin embargo, quedaban dos obstáculos. Primero: a la salida de este lugar que Yolanda no sabe bien qué es, los seguidores de Mohammed intentaron abrir el auto. "La querían linchar a Daniela", contó la madre. Segundo: la joven necesitaba un permiso para salir del país, porque su marido no la había autorizado.

Mientras, Mohammed le siguió mandando mensajes a Yolanda, en los que le prometía llorando que no le iba a pegar más a su hija. También la amenazó con usar sus influencias en el gobierno hindú. Ella no le contestó. Y una vez que la policía autorizó a Daniela a abandonar la India, lo bloqueó en WhatsApp.

Daniela finalmente abordó un avión rumbo a Doha, donde conectó con otra nave con destino a San Pablo. En la capital brasileña hará la última escala. Se espera que esta noche al aeropuerto de Ezeiza. Luego viajará a San Juan para reencontrarse con Yolanda.