Las alergias estacionales no solo provocan congestión, estornudos y picazón: también pueden alterar el estado de ánimo y asociarse con depresión y ansiedad, un efecto vinculado a la inflamación, la falta de sueño y el aislamiento social, según la ciencia.
Un estudio publicado en el British Journal of Hospital Medicine reveló que los participantes con alergias graves no solo presentaban peores síntomas de depresión que quienes tenían alergias leves, sino también niveles más altos de biomarcadores inflamatorios.
A su vez, una revisión publicada en Current Treatment Options in Allergy encontró que la rinitis alérgica se asocia con una mayor incidencia de depresión que la observada en la población general. “Es posible, e incluso probable, que exista una causalidad recíproca entre la alergia y los trastornos del estado de ánimo y la ansiedad, con potencial para generar un círculo vicioso”, dijeron los investigadores.
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Otra revisión reunió estudios en los que las personas informaron un empeoramiento de los síntomas depresivos durante las temporadas con alta concentración de polen.
“Cada persona es diferente, pero a menudo, quienes padecen alergias son sensibles a múltiples alérgenos: de primavera, de otoño y perennes”, afirmó el alergólogo Mark Aronica en un artículo de Cleveland Clinic de Estados Unidos. “Sin embargo, en ocasiones vemos pacientes con sensibilidad a solo unos pocos alérgenos o con síntomas únicamente en una de las estaciones”.
La alergia otoñal se engloba dentro de la categoría de rinitis alérgica, que se produce cuando el sistema inmunitario reacciona al polen inhalado en el aire. Puede causar:
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- Congestión
- Picazón en los ojos
- Rinorrea (goteo o secreción nasal)
- Estornudar
- Goteo posnasal
Cómo se relacionan las alergias estacionales y la salud mental
Las personas con alergias estacionales experimentan una respuesta inflamatoria continua en el sistema inmunitario. Existen varios factores que pueden contribuir a la conexión entre ambos, según US.News:
- Inflamación en el sistema inmunitario
- Síntomas psicológicos
- Medicamentos
Inflamación en el sistema inmunitario: Algunos estudios sugirieron que la inflamación podría afectar la barrera hematoencefálica y provocar cambios neurológicos que derivarían en depresión. Otros estudios indicaron la posibilidad inversa: que los cambios neurológicos causados por la depresión deterioren esa barrera y aumenten la inflamación.
Las citoquinas también aparecieron como una pieza posible de esa relación. Estos mensajeros del sistema inmunitario pueden elevarse tanto en afecciones inflamatorias, como las alergias estacionales, como en personas con depresión, y además podrían participar en la regulación del estrés.
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“Se están realizando investigaciones muy interesantes para ayudar a identificar cómo las citoquinas (que son pequeñas señales que todo tipo de células utilizan para comunicarse dentro del sistema inmunitario) desempeñan un papel en diversas afecciones, como el estrés, la ansiedad y la depresión”, señaló en US. News la doctora Farah Khan, alergóloga e inmunóloga del Nationwide Children’s Hospital en Columbus, Ohio.
Más allá de los mecanismos inmunológicos, convivir con alergias estacionales puede afectar la calidad de vida y la rutina diaria. Ese impacto puede generar estrés y ansiedad.
Khan explicó que síntomas persistentes como estornudos, congestión y malestar cotidiano repercuten en la forma de vivir, en el descanso, en la capacidad para trabajar y en la atención en clase. Añadió que el peso de una nariz congestionada y los ojos irritados puede parecer menor desde afuera, pero no debería subestimarse porque puede tener un efecto considerable en la vida de una persona.
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Además, las alergias pueden alterar seriamente el sueño. Según una revisión publicada en Nature y Science of Sleep, cuanto peores sean los síntomas de la alergia, mayor será el riesgo de sufrir trastornos del sueño como el insomnio.
Ciertos medicamentos para la alergia podrían contribuir a efectos emocionales no deseados o al desarrollo de trastornos del estado de ánimo.
Un efecto secundario común de los antihistamínicos es la somnolencia. Los inhaladores también pueden causar ritmo cardíaco irregular o acelerado, una sensación que podría resultar inquietante en quienes también experimentan taquicardia durante episodios de ansiedad o ataques de pánico, explicó la doctora Jeanne Lomas, alergóloga pediátrica y de adultos certificada y directora de alergia e inmunología en WellNow Allergy en US. News.
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Cómo aliviar los síntomas de la alergia
La Cleveland Clinic recomendó los siguientes consejos:
- Cerrar las ventanas para impedir la entrada de polen. En otoño, optar por utilizar aire acondicionado o calefacción según la temperatura exterior.
- Lavar las manos y la cara después de estar al aire libre para eliminar restos de polen.
- Cambiarse de ropa al regresar a casa para evitar que el polen adherido a las prendas cause molestias.
- Delegar las tareas de jardinería, como cortar el césped, arrancar malas hierbas o rastrillar hojas, para reducir la exposición a alérgenos.
- Usar mascarilla para proteger la boca y la nariz del contacto con el polen.
“Muchos medicamentos para la alergia son seguros y ahora se pueden adquirir sin receta, incluidos los aerosoles nasales con esteroides como la fluticasona y la triamcinolona, y los antihistamínicos de acción prolongada y no sedantes como la loratadina y la cetirizina”, señaló el doctor Aronica.
Recomendó tomar el medicamento para la alergia antes de que los síntomas empeoren, especialmente en días con altos niveles de polen. Finalmente, si se está haciendo todo lo posible pero no se pueden controlar los estornudos y la congestión nasal, consultar a un especialista en alergias.
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