¿Qué músculos determinan que una persona luzca más fuerte o atractiva? Esta pregunta, planteada en el podcast Tengo un Plan, da inicio a un debate sobre la influencia genética y el entrenamiento en la apariencia física, tanto en hombres como en mujeres.
La elección de grupos musculares, el tipo de ejercicio y la herencia familiar inciden en la percepción de fuerza y belleza corporal, según lo conversado en el espacio.
Músculos visibles y percepción de fuerza
En Tengo un Plan, los interlocutores destacan cómo ciertos músculos son determinantes para transmitir la imagen de fortaleza o atractivo.
“Veo que hay ejercicios o sobre todo músculos que embellecen ciertas partes del cuerpo. Por ejemplo, si ves un gemelo fuerte es como que ya piensas que todo el tren inferior lo tiene fuerte”, comenta uno de ellos.
En ese sentido, la visibilidad de los hombros y antebrazos, incluso con ropa, influye en la impresión de potencia física.
“Cuando tú ves que una persona tiene los hombros fuertes o los antebrazos fuertes, puedes sentir que toda la parte de arriba es fuerte”, se explica en la charla.
Uno de los grandes referentes del entrenamiento de fuerza e hipertrofia en habla hispana, José Carlos de Francisco, insiste en la importancia de ciertos músculos en la primera impresión: “En general, en la estética masculina, un hombro bien trabajado y un buen desarrollo del dorsal potencian la figura en V”.
Estéticas masculinas: hercúlea y apolínea
De Francisco distingue dos principales perfiles en la imagen masculina: “Aquí hay que distinguir entre dos estéticas diferentes. Una es la estética más hercúlea, la del hombre fornido y fuerte. La otra está más relacionada con el dios Apolo, una estética más proporcionada, con unas líneas más estéticas”, apunta en el podcast.
La elección personal determina el enfoque en el entrenamiento. “A algunos hombres les gusta más la primera, por ese aspecto de fortaleza, de hombre fornido. La otra es más un físico proporcionado, con forma de V”, explica.
El desarrollo de cada tipo implica diferentes músculos. “De cara a la primera estética, juega un papel muy importante el tema de los trapecios. El antebrazo, por ejemplo, cuando ves un antebrazo muy grande inspira fortaleza. También el cuello”, señala.
Para quienes prefieren una apariencia proporcionada, los hombros laterales y el dorsal son clave para destacar la cintura estrecha y la figura en “V”. Además, “para este tipo, también cobra mayor peso tener un porcentaje graso algo más bajo, así se logra un físico más definido”, detalla el experto en Tengo un Plan.
El valor del cuello, la mandíbula y la genética
En el análisis del programa, el cuello y el músculo masetero (mandíbula) se consideran factores que impactan en la percepción de fuerza. “Juegan un papel fundamental en la percepción de fortaleza”, subraya de Francisco.
Los presentadores puntualizan que, aunque “nadie se fijaría, te hace sentir que la persona es fuerte”, lo que motiva a algunos a entrenar cuello específicamente.
Y agrega: “Si tienes el cuello algo más desarrollado, automáticamente, cuando ves a una persona cara a cara, transmite una imagen como de más fuerza”.
Sobre la mandíbula, el masetero tiene relevancia. “Ahí ya también creo que hay un componente genético muy importante. Si tienes la mandíbula ancha, la cara se ve con una proporción más cuadrada y no tan fina”, señala de Francisco.
La estética femenina y el protagonismo del glúteo
Al abordar la imagen corporal femenina, tanto los conductores como de Francisco coinciden en la relevancia del glúteo dentro de los estándares actuales de belleza.
“En el caso de las mujeres, el glúteo. Aquí también hay un componente genético superimportante. El desarrollo del glúteo, o mejor dicho la estética, está muy condicionada, por un lado, por la estructura de la propia cadena”, señala de Francisco en Tengo un Plan.
No todas las mujeres pueden lograr el ideal popular, aunque trabajen duramente en el gimnasio. “Por mucho que una mujer entrene, no siempre podrá tener el glúteo que ve en Instagram”, se comenta en el programa.
“La estructura de la cadena es la percha sobre la que apoya el glúteo, lo condiciona mucho, pero también influyen los músculos alrededor. Si la parte de la espalda baja es más remetida, eso hace que el glúteo destaque más. Lo mismo ocurre con los isquiosurales, el músculo que va por debajo del glúteo hasta la rodilla. Si crece, se forma un valle que hace que el glúteo destaque”, amplía de Francisco.
El experto insiste en que la genética determina en gran medida el desarrollo y la forma del glúteo femenino.
Las conclusiones en Tengo un Plan reflejan que los objetivos de fuerza y belleza pueden servir como aliciente inicial para adoptar hábitos saludables, más allá del resultado estético alcanzable para cada persona.