La mesita de luz suele ser uno de los muebles más ignorados a la hora de organizar el dormitorio, aunque su presencia y contenido inciden directamente en el bienestar nocturno. Más que un simple soporte para objetos, refleja nuestros hábitos, pendientes y rutinas.
Según los especialistas de Real Simple, lo que se acumula junto a la cama puede convertirse en fuente de distracción, ansiedad y hasta insomnio, dificultando el descanso y alterando el equilibrio mental. Botellas, dispositivos electrónicos, papeles o productos de cuidado personal se mezclan en un reducido espacio, generando un clima de desorden silencioso que impacta en la mente incluso antes de dormir.
El Instituto del Sueño de Estados Unidos señala que el desorden en el entorno inmediato puede elevar los niveles de cortisol y aumentar la actividad cerebral antes de dormir, lo que dificulta la conciliación del sueño.
La acumulación de objetos cerca del lugar de descanso refuerza la sensación de tener pendientes y actúa como un recordatorio involuntario de tareas, impidiendo que el dormitorio funcione como un verdadero refugio de calma.
Por eso, identificar los objetos que favorecen el reposo y eliminar aquellos que suman ruido visual o emocional resulta clave para crear un ambiente propicio para el sueño y una mente más tranquila:
1. Desorden de pequeños objetos
El desorden de pequeños objetos representa un obstáculo frecuente para el descanso. Recibos, gomitas para el pelo, medicamentos o libros sin terminar funcionan como recordatorios silenciosos de pendientes. “Son pequeñas listas de tareas silenciosas que tu cerebro no puede evitar leer cada vez que las miras”, explicó Shantae Duckworth experta en organización profesional de espacios, a Real Simple.
Para evitar este efecto, la organizadora sugiere clasificar todo lo que se guarda en la mesita de luz en tres grupos: uso nocturno, objetos que deberían ubicarse en otro lugar y elementos innecesarios, reservando un espacio reducido solo para lo esencial. Así, se logra una atmósfera más despejada y tranquila.
2. Dispositivos electrónicos
Los dispositivos electrónicos también interfieren en el descan pueden despertar o distraer por las luces o ruidos que generan. Duckworth aconseja cubrir o trasladar todo lo que emita una luz fuerte y reubicar los aparatos con ruidos intermitentes.
Si resulta imprescindible mantener estos dispositivos cerca, la especialista sugiere añadir una máquina de sonido blanco para neutralizar los sonidos molestos y utilizar cestas o elementos decorativos para bloquear la luz. Reducir la exposición a estímulos digitales favorece el sueño.
3. Artículos para el cuidado de la piel
Respecto a los artículos para el cuidado de la piel, la recomendación es limitar su cantidad. Según Duckworth, estos productos “no son neutrales” y pueden sostener una carga emocional, influyendo en el ánimo antes de dormir.
Su consejo consiste en mantener solo lo estrictamente necesario, como un bálsamo labial, para evitar la sensación de tareas pendientes o preocupaciones al final del día. Menos objetos, mayor sensación de alivio antes de dormir.
4. Objetos relacionados con el trabajo
Cualquier objeto vinculado al trabajo debe mantenerse lejos de la mesita de luz. Computadoras portátiles, agendas o correspondencia laboral rompen la asociación entre el dormitorio y el descanso. “Cuando el trabajo se cuela en tu mesita de luz, tu cerebro no registra el ‘descanso’”, añadió Howell a Real Simple.
La sola presencia de estos objetos impide que el sueño sea realmente reparador. Separar el trabajo del espacio de descanso permite un sueño más profundo.
5. Botellas, vasos y tazas acumuladas
Las botellas de agua, vasos y tazas acumuladas conforman otro grupo de objetos que afectan el orden y el descanso. Duckworth recomienda la “regla de una sola taza”: dejar solo un vaso o botella durante la noche y retirar los demás recipientes al iniciar o finalizar el día. Este hábito ayuda a reducir el desorden y contribuye a un entorno propicio para el sueño. Un solo recipiente basta para una noche tranquila.
Adoptar estos consejos de los expertos de Real Simple crea una atmósfera más serena en el dormitorio y ayuda a que el cuerpo identifique ese espacio con el reposo genuino y profundo, alejando la sensación de alerta que producen las tareas pendientes.