¿Desayunar temprano o tarde? Qué recomiendan los científicos para una longevidad saludable

Un estudio realizado durante más de 20 años en el Reino Unido analizó las rutinas alimentarias de casi tres mil adultos de mediana y avanzada edad. Hallaron vínculos entre la hora de la primera comida y el bienestar emocional

Google icon
Los resultados publicados por el Hospital General Brigham de Massachusetts sugieren que adelantar el desayuno podría estar relacionado con beneficios como mayor bienestar y mejor expectativa de vida en adultos de mediana y avanzada edad en la población británica evaluada (Imagen ilustrativa Infobae)

Un análisis científico de los horarios de las comidas en adultos mayores ha revelado que desayunar más temprano podría estar vinculado a un mayor bienestar y a una longevidad saludable, según un estudio realizado por el Hospital General Brigham de Massachusetts.

Esta investigación, publicada en Communications Medicine, examinó durante más de dos décadas a 2.945 adultos residentes en el Reino Unido, con edades comprendidas entre los 42 y los 94 años, y encontró que los cambios en la rutina alimentaria pueden servir como un indicador temprano del estado general de salud en la vejez. En promedio, los participantes desayunaron 31 minutos después de despertarse.

El equipo liderado por el Dr. Hassan Dashti, nutricionista y biólogo circadiano del Hospital General de Massachusetts, junto con el autor principal Altug Didikoglu del Instituto de Tecnología de Izmir, Turquía, se propuso identificar patrones en los horarios de las comidas que pudieran estar relacionados con la salud y la longevidad. Los investigadores observaron que, a medida que las personas envejecen, tienden a retrasar tanto el desayuno como la cena, lo que acorta la ventana total de alimentación diaria.

PUBLICIDAD

El equipo encabezado por el Dr. Hassan Dashti destacó que los horarios de las comidas tienden a retrasarse a medida que se envejece, lo que reduce la ventana diaria de alimentación y puede impactar negativamente sobre la calidad del descanso, la preparación de la comida y el bienestar general de los adultos mayores (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio documentó que desayunar más tarde se asoció de manera consistente con una mayor prevalencia de depresión, fatiga y problemas de salud bucal. Además, quienes presentaban dificultades para preparar sus alimentos o experimentaban un sueño de menor calidad también tendían a comer más tarde. Los datos genéticos revelaron que las personas con predisposición a un cronotipo vespertino —es decir, aquellas que prefieren dormir y despertarse más tarde— mostraban una tendencia a retrasar sus comidas, aunque la obesidad no se relacionó con este patrón. Según escribieron, “cada década adicional de envejecimiento se asoció con un retraso en el desayuno de 7,94 min en promedio”.

En palabras del Dr. Dashti, “los hallazgos ayudan a llenar ese vacío al demostrar que un horario de comida más tardío, especialmente el desayuno tardío, está vinculado tanto a problemas de salud como a un mayor riesgo de mortalidad en adultos mayores”. El especialista subrayó que estos resultados refuerzan la idea de que “el desayuno es la comida más importante del día”, especialmente en la población de mayor edad.

El análisis de las trayectorias de los horarios de las comidas permitió identificar dos grupos principales: quienes desayunan y cenan temprano y quienes lo hacen más tarde. La tasa de supervivencia a 10 años fue del 89,5% en el grupo de alimentación temprana, frente al 86,7% en el grupo de alimentación tardía, lo que sugiere una diferencia significativa en la longevidad asociada al momento de la primera comida del día.

PUBLICIDAD

La investigación resaltó que en cada década de envejecimiento analizada, el desayuno se retrasaba casi ocho minutos en promedio, lo que refleja una tendencia gradual y progresiva en los cambios de las rutinas alimentarias en la población mayor estudiada (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio también abordó el impacto de las tendencias actuales en alimentación, como el ayuno intermitente y la restricción temporal de la ingesta, advirtiendo que los efectos de modificar los horarios de las comidas pueden ser distintos en adultos mayores respecto a los jóvenes. Según los autores, “los adultos mayores son vulnerables a una ingesta de alimentos inoportuna debido a cambios en la salud y el entorno; conocer los horarios de las comidas puede orientar las estrategias para promover un envejecimiento saludable”.

Entre los factores que contribuyen a los cambios en los horarios de las comidas, el equipo identificó tanto condiciones físicas como psicológicas. Enfermedades como la fatiga, la multimorbilidad, la depresión y la ansiedad se asociaron principalmente con un desayuno más tardío. Además, los perfiles genéticos relacionados con un cronotipo vespertino, pero no la obesidad, se vincularon con comidas más tardías.

El trabajo concluyó que “la edad avanzada se asocia con desayunos y cenas más tardíos, un punto medio de alimentación más tardío y una ventana de alimentación diaria más corta. Enfermedades físicas y psicológicas, como la fatiga, los problemas de salud bucodental, la depresión, la ansiedad y la multimorbilidad, se asocian principalmente con un desayuno más tardío. Los perfiles genéticos relacionados con un cronotipo vespertino, pero no la obesidad, se vinculan con comidas más tardías. Un desayuno más tardío también se asocia con una mayor mortalidad”.

Los autores destacaron que el horario de las comidas, y en particular el retraso del desayuno, puede reflejar cambios más amplios en la salud de los adultos mayores, con consecuencias directas sobre la morbilidad y la longevidad.

Más Noticias

Cómo son los lentes inteligentes que redujeron los síntomas de depresión en un estudio con ratones

La innovación fue diseñada por científicos de Corea del Sur y aún requiere evaluación en humanos. Estimulan el cerebro por la retina con resultados similares a los antidepresivos más recetados del mundo

Un estudio revela que 1 de cada 8 adultos sanos porta un riesgo genético grave sin saberlo

Una investigación de Mayo Clinic detectó que el 13% de personas sin síntomas ni antecedentes familiares relevantes presenta alteraciones en el ADN asociadas a enfermedades graves, lo que desafía las estrategias tradicionales de prevención médica

10 beneficios comprobados del huevo duro para la salud

Fácil de preparar y muy nutritivo, este alimento concentra nutrientes esenciales que pueden favorecer distintas funciones del organismo y aportar múltiples ventajas para la salud

30 minutos, 10 mil pasos o ejercicio personalizado: cuál es la clave para una vida saludable, según Harvard

Un reciente estudio de una prestigiosa universidad estadounidense comparó diferentes formas de actividad física y su impacto en la salud, y abrió el debate: cuál es realmente la mejor estrategia para mantenerse en forma

Qué es la grasa intermuscular oculta y por qué eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares

Un estudio de la Universidad Técnica de Múnich analizó a más de 11.000 adultos sin antecedentes y encontró niveles alarmantes de este tejido oculto. En qué se diferenciaron hombres y mujeres