Qué hay que saber antes de consumir salmón crudo, según expertos y nutricionistas

La popularidad de platos internacionales trae riesgos ocultos que podrían afectar la salud, según Women’s Health, si no se aplican medidas esenciales de higiene y congelación antes de consumir pescado crudo

El consumo de salmón crudo requiere congelación previa durante varios días para eliminar parásitos, según nutricionistas (Freepik)

El auge del sushi y otros platos internacionales ha convertido al salmón crudo en una opción cada vez más frecuente. Aunque sus beneficios nutricionales son ampliamente reconocidos, su consumo no está exento de riesgos.

Nutricionistas consultados por Women’s Health advierten que es fundamental atender a su origen, manipulación y conservación para evitar enfermedades, especialmente en grupos vulnerables.

Seguridad alimentaria: congelación y manipulación

Según la nutricionista Nichola Ludlam-Raine, el principal requisito para consumir salmón crudo de forma segura es que haya sido congelado durante varios días antes de ser servido. Este proceso elimina parásitos potencialmente peligrosos. Solo así puede considerarse apto para sushi, siempre que se mantenga refrigerado y se consuma rápidamente.

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La higiene y el correcto almacenamiento del salmón crudo son esenciales para prevenir infecciones alimentarias graves (Imagen Ilustrativa Infobae)

Women’s Health destaca que la frescura del pescado, su correcto almacenamiento y la higiene en la manipulación son aspectos clave. Muchos consumidores no verifican si el salmón adquirido ha pasado controles de inocuidad, lo que aumenta el riesgo de infecciones.

Healthline recomienda adquirir siempre salmón etiquetado específicamente como apto para consumo crudo, procedente de proveedores certificados y bajo estrictas normas sanitarias.

Piscifactoría versus pesca salvaje

El origen del salmón también influye en su calidad. De acuerdo con la experta Raine, el salmón de piscifactoría suele estar más disponible, pero puede criarse con antibióticos y productos químicos para prevenir enfermedades, lo que genera residuos en el pescado y puede contribuir a la resistencia bacteriana.

Las propiedades del salmón crudo incluyen omega-3, proteínas y vitaminas, pero sus beneficios dependen de una manipulación adecuada (Freepik)

En cambio, el salmón salvaje o capturado con anzuelo posee una dieta más natural, mayores niveles de omega-3 y mejor sabor. Su disponibilidad, sin embargo, es limitada y su costo más elevado, lo que lleva a muchos a elegir opciones más accesibles, sin considerar los posibles riesgos sanitarios y ambientales.

Aporte nutricional del salmón crudo

El salmón crudo es valorado por su alto contenido en ácidos grasos omega-3, que benefician la salud cardiovascular y cerebral. También es fuente de proteínas de alta calidad y vitaminas como la D, A y B6, esenciales para el sistema inmunológico, el metabolismo y la salud ósea.

Según Women’s Health, estos beneficios solo se obtienen si el pescado ha sido manipulado adecuadamente. De lo contrario, los riesgos de infecciones alimentarias pueden superar sus aportes nutricionales.

El salmón crudo mal manipulado puede generar más riesgos que beneficios, advierten expertos en seguridad alimentaria (Freepik)

Grupos de riesgo

Ciertas personas deben evitar por completo el salmón crudo. Según Women’s Health, los grupos vulnerables incluyen:

  • Mujeres embarazadas: el NHS del Reino Unido desaconseja su consumo debido al riesgo de bacterias y parásitos que podrían afectar al feto. El advierte que el salmón crudo no es seguro en ninguna etapa del embarazo.
  • Niños pequeños y adultos mayores: sus sistemas inmunológicos son menos eficaces, lo que los hace más susceptibles a infecciones alimentarias.
  • Personas inmunocomprometidas: quienes padecen enfermedades crónicas o están bajo tratamientos como la quimioterapia deben evitarlo, ya que su organismo tiene menor capacidad para combatir infecciones.
Para los grupos de riesgo, cocinar el salmón es la alternativa más segura para disfrutar de sus nutrientes sin comprometer la salud (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para todos ellos, la alternativa segura es el salmón bien cocido, que elimina los patógenos sin perder su valor nutricional.

El salmón crudo puede formar parte de una dieta saludable, pero solo si ha sido congelado adecuadamente, manipulado con higiene y adquirido de fuentes confiables. Women’s Health subraya que la clave está en la información y la precaución.

Para quienes integran los grupos de riesgo, la recomendación es clara: evitar el consumo de salmón crudo en todas sus formas y optar por preparaciones cocidas, que permiten disfrutar sus beneficios sin comprometer la salud.

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