Alejandro Finocchiaro: “El Observatorio de medios es el avasallamiento a las libertades más burdo desde la vuelta de la democracia”

En diálogo con Infobae, el ex ministro de Educación se refirió a la creación del Observatorio de la desinformación y la violencia simbólica (NODIO) impulsado por el kirchnerismo. “El Gobierno tiene que resguardar la libertad de expresión”, indicó

El ex ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro
El ex ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro

El ex ministro de Educación durante los últimos dos años del gobierno de Cambiemos, Alejandro Finocchiaro, se sumó al coro de voces críticas tras la iniciativa del kirchnerismo de crear el Observatorio de la desinformación y la violencia simbólica (NODIO), un organismo público que, según la presentación en la página oficial, trabajará “en la detección, verificación, identificación y desarticulación de las estrategias argumentativas de noticias maliciosas y la identificación de sus operaciones de difusión”.

Finocchiaro realizó varios posteos en las redes sociales sobre el tema y consultado por Infobae profundizó su visión. “Creo que es el avasallamiento a las libertades más burdo desde la vuelta de la democracia en nuestro país. Siendo un organismo del Gobierno constituye una presión indebida hacia los medios, hacia los periodistas y a quienes comunican”, expresó.

“Por más que no tenga sanciones punitivas, el solo hecho de señalar a alguien por lo que dijo ya es grave. Y en la historia argentina esto nos ha dolido mucho y, en algunos casos, ha sido trágico. Nadie tiene el monopolio de la verdad”, aseguró.

Durante la entrevista con este medio se preguntó: ¿Quién puede definir lo que es una falacia? La libertad de expresión es tan pero tan importante que antecede a la idea de democracia. Es un derecho de los ciudadanos, ni siquiera es solo de los periodistas. Es un derecho que tenemos todos los ciudadanos de escuchar todas las voces”.

El ex ministro de Educación dialogó con Infobae sobre la creación del NODIO (Crédito: Santiago Saferstein)
El ex ministro de Educación dialogó con Infobae sobre la creación del NODIO (Crédito: Santiago Saferstein)

“Es tan importante que apareció en la historia antes que la idea de democracia. ¿Por qué? La democracia no se define solo por el voto que es condición necesaria pero no suficiente sino por la posibilidad de elegir. Si yo no puedo escuchar todas las voces me coarta mi libertad de elegir como ciudadano, mi libertad de escuchar y de leer como ciudadano”, indicó el funcionario.

-El Gobierno sostiene que se hará un análisis posterior a lo que se publique o se opine, ¿considera que es coartar la libertad de expresión?

-Absolutamente, porque lo hace el Gobierno. Si esto partiese de la sociedad civil, si acá estuviésemos hablando de una fundación o de una asociación civil, cada uno sabría valorar la opinión del otro. Pero cuando a un medio o a un periodista lo comienza a señalar un organismo gubernamental, es como que te pinten la casa con una cruz para marcar que pensás diferente.

-¿Cuál cree que es el sentido del NODIO?

-Para mí es darle marco político a los escraches. ¿Qué va a pasar si finalmente este Observatorio se concreta, por ejemplo, cuando empiecen repetidamente a cuestionar a un periodista, a un comunicador o a un diario? Los ciudadanos tenemos la suficiente capacidad para elegir lo que queremos ver, escuchar o leer. En un Estado de derecho cuando la libertad de expresión de otro, que debe ser absoluta, me daña a mí en lo personal, yo tengo la posibilidad de ir a la Justicia para que me repare.

-¿Lo que se pone en juego es la libertad de expresión?

-Cuando la libertad de expresión del otro me daña a mí en cuestiones más generales, como puede ser en convicciones religiosas, morales o políticas, también como ciudadano tengo un remedio muy efectivo: no compro el diario, no pago la entrada del cine, no compro el libro, cambio el canal de televisión o el dial de la radio. Así reaccionamos los ciudadanos en un estado de derecho cuando hay algo que no nos gusta, pero no prohibimos a otro en lo que quiere decir. Cuando defendemos la libertad de expresión lo que estamos haciendo es defender la libertad del otro más que la nuestra.

El Observatorio fue impulsado por la periodista Miriam Lewin
El Observatorio fue impulsado por la periodista Miriam Lewin

-¿Cómo podría implementarse la desarticulación de las noticias publicadas que se propone este Observatorio?

-En una democracia, para que exista libertad de expresión, no alcanza con que esté tutelada legalmente. Para que exista libertad de expresión un ciudadano no tiene que tener miedo de decir lo que piensa. ¿Qué va a pasar cuando, si esto se llega a materializar, comience a señalarse repetidamente a un periodista? Imaginate en esa posición. Cuando tengas que sentarte ante una computadora para escribir y pienses “esto no lo voy a poner porque me van a volver a escrachar”. El ejercicio de la libertad de expresión debe ser absoluto.

-Hay universidades, como la de Cuyo, que tienen un Observatorio de Medios, ¿esa podría ser una opción?

-Las universidades son autónomas. Me imagino que eso debe estar inscripto en carreras como Comunicación Social o Periodismo. Hay que ver si eso entra dentro de la libertad de cátedra. Acá lo grave es que es un Observatorio promovido desde el Gobierno. Lo cual no es lo mismo que lo promueva la sociedad civil. El Gobierno lo que tiene que hacer siempre es resguardar la libertad de expresión. Fundamentalmente, la de aquellos que piensan diferente al oficialismo.

-¿Hay una forma efectiva de combatir las noticias falsas?

-Lo que es difícil es definir una noticia falsa. Hay noticias que son claramente falsas. Por ejemplo cuando decís que está muerto alguien que está vivo. Es fácilmente verificable. Pero en la mayoría de las ocasiones nos vamos a meter en cuestiones que son discutibles. Nadie tiene el monopolio de la verdad. Yendo al poder que tiene el ciudadano, cuando un medio repetidamente publica notas que no son veraces, en general, ese medio lo paga con la gente que deja de verlo. Si mirás un noticiero y te dan noticias que no son ciertas, lo dejás de ver. No hay que subestimar la capacidad del ciudadano. Lo que hace este proyecto es subestimar la capacidad de entender las noticias.

-¿Cree que las críticas harán que el Gobierno cambie de idea?

-Espero que el Gobierno recapacite, que escuche. La libertad nunca debe suponerse obvia. Y el momento para reaccionar es cuando se amenaza la primera libertad. Si está amenazada la libertad de expresión, hay que reaccionar y decirlo. Si esto se materializa, quienes estén legalmente habilitados deberán concurrir a la Justicia. Tenemos que defender la libertad de expresión y tener una prensa libre, independiente y no condicionada.

El Observatorio de la desinformación y la violencia simbólica (NODIO) trabajará “en la detección, verificación, identificación y desarticulación de las estrategias argumentativas de noticias maliciosas y la identificación de sus operaciones de difusión”
El Observatorio de la desinformación y la violencia simbólica (NODIO) trabajará “en la detección, verificación, identificación y desarticulación de las estrategias argumentativas de noticias maliciosas y la identificación de sus operaciones de difusión”

-¿Puede haber alguna presentación judicial para tratar de frenarla?

-Habrá que ver cómo se desarrolla. Es muy posible que sí. Ya sea de particulares damnificados (comunicadores, periodistas, etc) o de los mismos medios y las empresas de comunicación.

-Varios periodistas de peso en los medios, como Marcelo Longobardi o Alfredo Leuco, se pronunciaron en contra de la iniciativa y mencionaron que se trata de algo parecido a “una Gestapo de la información”. ¿Opina lo mismo?

-Estoy de acuerdo con lo que dije al principio. Es un avasallamiento burdo de las libertades desde la restauración democrática de 1983. Y se parece mucho, aunque a mi no me gusta banalizar algunos términos, a un Ministerio de la Verdad, en términos de Orwell. Esto habla mucho del carácter autoritario de quienes han pensado en esto.

-¿Encuentra alguna relación con el ciberpatrullaje de las redes al que se refirió hace un tiempo la ministra de Seguridad Sabina Frederic?

-No, no tiene nada que ver. Porque eso es otra cosa. Que se analice en términos objetivos y con lo que es público en las redes para poder prevenir determinados delitos, no constituye ciberpatrullaje ni violación de la Constitución porque es público.

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