Innovación farmacológica representa apenas el 0,8% de la oferta contra el cáncer: ¿Cómo impacta en la economía del paciente?

El Ministerio de Salud elevó casi 40% el registro de medicamentos contra el cáncer entre 2024 y 2025. Sin embargo, buena parte todavía no pisa el terreno público

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La OCDE indicó que la innovación farmacéutica permite tratamientos más personalizados y puede reducir hospitalizaciones, complicaciones y procedimientos invasivos.

El acceso a medicamentos innovadores para el cáncer en Perú sigue siendo limitado, ya que estos productos constituyen apenas el 0,8% del total registrado en el sector salud, lo que restringe tanto el acceso de los pacientes como los beneficios económicos asociados a su uso.

Según datos de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), este porcentaje evidencia una brecha significativa en el acceso a terapias de última generación para enfermedades complejas.

Crecimiento reciente y brechas persistentes

Entre 2024 y 2025, el Ministerio de Salud (MINSA) registró cerca de 37 medicamentos innovadores, adicionales a los 93 ya existentes, lo que representa un aumento de casi 40%, de acuerdo con cifras oficiales citadas por la directora de la Asociación de Pacientes Esperantra, Karla Ruiz de Castilla.

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A pesar de este crecimiento, la proporción de medicamentos innovadores continúa siendo baja frente al universo total de productos disponibles en el sector salud.

La Ley Nacional del Cáncer, aprobada en 2021, fue un hito para reducir brechas en la atención oncológica y el acceso a innovación en salud.

Este avance contrasta con el periodo previo, en el que solo se incorporaron dos innovaciones farmacéuticas entre 2023 y 2024. El incremento reciente sugiere un potencial para ampliar el acceso a tratamientos más efectivos, aunque la mayoría de estos productos permanece restringida al sector privado.

Muchos de los medicamentos innovadores registrados solo pueden comercializarse en el sector privado, ya que en el sector público se requiere pasar por procesos de evaluación que pueden tardar años para que estén al acceso de los pacientes”, enfatizó la galena.

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Impacto económico de la innovación farmacéutica

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) asevera que la innovación farmacéutica tiene repercusiones económicas positivas, tanto para los sistemas de salud como para el desarrollo productivo de un país.

Según la organización, los nuevos tratamientos contribuyen a reducir hospitalizaciones, procedimientos invasivos y complicaciones, lo que se traduce en un menor uso de recursos públicos y mayor eficiencia en la gestión sanitaria.

Digemid mostró que entre 2023 y 2024 solo se registraron dos innovaciones más en medicamentos contra el cáncer.

Karla Ruiz de Castilla sostiene que “el acceso a medicamentos innovadores también puede disminuir la demanda sobre los servicios de salud y mejorar sus resultados”.

La reducción de hospitalizaciones y complicaciones permite que más personas mantengan sus actividades laborales, lo cual genera un efecto directo sobre la productividad nacional.

En este sentido, el acceso efectivo a medicamentos de última generación no solo representa un avance en la atención médica, sino que también impacta en la economía al mitigar los costos derivados de largos procesos de enfermedad y ausencias laborales.

Obstáculos regulatorios y avances legales

A pesar del aumento en el registro de medicamentos innovadores, la mayoría enfrenta obstáculos para ingresar al sector público debido a procesos de evaluación extensos.

Estos retrasos limitan la disponibilidad para los pacientes que dependen del sistema público de salud, donde la necesidad de terapias oportunas resulta crítica.

MINSA. Parte de los medicamentos innovadores registrados contra el cáncer aún no llega al sistema público y solo puede comercializarse en el sector privado.

Ruiz de Castilla remarcó la urgencia de que las autoridades prioricen los tratamientos oncológicos, dado que el tiempo para iniciar una terapia incide en la supervivencia y calidad de vida de los pacientes.

La aprobación de la Ley Nacional del Cáncer en 2021 marcó un avance en la reducción de brechas para la atención oncológica en el país.

Actualmente, gracias a este marco legal, los pacientes cuentan con opciones más modernas y alineadas a estándares internacionales, aunque persisten desafíos en la incorporación ágil de innovaciones al sistema público.

Beneficios a largo plazo para el sistema y los pacientes

El impacto de la innovación farmacéutica se extiende más allá de la mejora clínica. La disponibilidad de tratamientos avanzados ayuda a reducir los costos generales del sistema de salud, al evitar complicaciones y secuelas que implican intervenciones más costosas.

Además, la personalización de los tratamientos permite abordar de manera más precisa las necesidades de los pacientes, generando mejores resultados y reduciendo la presión sobre los recursos públicos.

El crecimiento en el registro de medicamentos innovadores en Perú representa un paso importante, pero el acceso real y oportuno a estos productos sigue siendo un desafío tanto para la salud pública como para la economía nacional, de acuerdo con Esperantra.