Ethel Pozo no suele hablar de su familia. Lo ha dicho varias veces y lo repitió el martes 15 de julio en el set de ‘Magaly TV, la firme’ de ATV: cuida ese espacio con la misma energía con que expone su vida profesional.
Pero ante las preguntas de Magaly Medina, abrió una puerta que rara vez deja entreabierta y habló de lo que significa construir una familia ensamblada, de lo que le dijo una psicóloga antes de casarse y de por qué considera que lo que tiene con Julián Alexander y sus hijos es, en sus propias palabras, “casi un milagro”.
El intercambio fue uno de los más personales de la noche y reveló una dimensión de Pozo que el público de ‘América Hoy’ pocas veces vio: la de una mujer que tomó decisiones de vida con cautela, que buscó orientación profesional antes de dar el paso más importante y que hoy describe su hogar con una emoción que, pese a sus esfuerzos, no logró del todo contener.
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La consulta que nadie sabía
Cuando Julián Alexander le pidió la mano, Pozo no dijo que sí de inmediato. Fue a ver a una psicóloga. No porque dudara de él, sino porque entendía la complejidad de lo que implicaba unir dos familias con hijos de relaciones anteriores. La especialista le dio una advertencia y una buena noticia al mismo tiempo.
“Ethel, ¿sabes que esto es casi un milagro? Porque las familias ensambladas podrían no llevarse bien tus hijas y él. Y no estaría mal, porque tú no puedes forzar”, le dijo, según relató la conductora. El milagro, en este caso, se dio.
Las hijas de Pozo, Doménica, de 19 años, y Luana, de 17, fruto de su primer matrimonio con Fernando Garabán, aceptaron a Alexander desde el principio. Y él a ellas. “Julián es muy protector, cuida tanto. Con mis hijas, uy, eso ya es maravilloso. Es un excelente padrastro, lo adoran también. La menor, Luana, es como ya una relación soñada”, describió Pozo, con la voz a punto de quebrarse.
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Alexander es director de televisión y cine. Trabajó durante años como director de exteriores para Del Barrio Producciones, la productora de su hermana, la reconocida Michelle Alexander, hasta fines de 2025, cuando se independizó.
Tiene un hijo, Cristóbal, de 12 años, fruto de una relación anterior, con quien Pozo también construyó un vínculo. “Soy consentidora, le compro helados, hago la pasta, eso soy yo”, describió su rol de madrastra con humor. Y aclaró que Cristóbal tiene “muchos abuelos presentes” y un hogar estable de su lado también.
Gisela Valcárcel y Julián Alexander: el hijo que no tuvo
Uno de los datos más llamativos que Pozo reveló fue la relación entre su esposo y su madre. Medina le preguntó directamente si Gisela Valcárcel y Alexander se llevaban bien, en referencia a las “leyendas negras” que circulan sobre la relación de la ‘Señito’ con los hombres que se acercan a su hija. La respuesta fue contundente: “Mi mamá y Julián creo que se llevan en ocasiones mejor que yo con ella, y con eso te digo todo”.
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Pozo explicó que cuando ella y su madre no están de acuerdo en algo, como ocurrió durante las últimas elecciones en política, es Julián quien termina hablando con Gisela. “Lo adora. Es el hijo que no tuvo”, dijo.
La suegra de Alexander tampoco es un problema. Pozo describió una dinámica familiar en la que todos los adultos involucrados han elegido la cordialidad sobre el conflicto, algo que, en el contexto de una familia ensamblada con hijos adolescentes, no es un dato menor.
El podcast y la vida que no se publica
Pozo también reveló que está por dar un paso inédito en su vida pública: un podcast junto a Alexander. Ya grabaron el primer capítulo y están en proceso de edición. “Estoy planeando algo en redes con él. Ya grabamos el primer capítulo y estamos entrando a esto que es tan difícil, editando clips, editando todo”, contó.
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Medina le preguntó si lo había obligado, en referencia a que Alexander es una figura que se mantiene deliberadamente fuera del ojo público. Pozo admitió que sí lo convenció para el primer capítulo de hacer algo que no quería, aunque no dio detalles. “Ya lo vas a ver”, dijo.
La decisión de mantener su vida familiar fuera de las redes no ha sido fácil de sostener en la era de las redes sociales, pero Pozo la defiende como una convicción. “El artista que expone su vida es porque no tiene nada más que decir. A mí me gusta que hablen de mi trabajo”, señaló. El podcast con Alexander sería la primera apertura deliberada a ese espacio privado, en sus propios términos y con su propio formato.
Doménica, la mayor de sus hijas, vive actualmente en España, donde estudia Arquitectura. Luana, la menor, mantiene un perfil bajo centrado en sus estudios. Ninguna aparece en las redes de su madre.
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