La gratificación por Fiestas Patrias representa uno de los ingresos extraordinarios más importantes del año para los trabajadores del régimen privado. Este beneficio deberá ser abonado, como máximo, hasta el 15 de julio de 2026 y, además del monto correspondiente, incluye una bonificación extraordinaria equivalente al aporte que el empleador deja de realizar a EsSalud o a la EPS, por lo que el dinero recibido suele superar el sueldo neto mensual.
Ante la llegada de este ingreso y el inicio de un nuevo gobierno, surge la duda sobre cuál es la mejor forma de utilizarlo. Para Claudia Sícoli, directora de la Carrera de Economía y Negocios Internacionales de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), en conversación con Infobae Perú, la prioridad debe ser fortalecer la situación financiera personal antes de pensar en asumir mayores riesgos mediante inversiones.
Si tienes deudas, esa debe ser la prioridad
Sícoli sostiene que, al tratarse de un ingreso adicional, lo más recomendable es destinar la mayor parte al saneamiento de las finanzas personales. “Dado que se trata de un fondo adicional al ingreso mensual, se recomienda destinar el mayor porcentaje (entre 70% y 90%) al pago de deudas, destinando el resto a la creación de un fondo de emergencia. Las decisiones de inversión son recomendables una vez que se hayan cancelado las deudas, considerando que siempre tienen asociado un nivel de riesgo”, explica.
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La economista añade que no todas las obligaciones financieras tienen la misma urgencia. “Se recomienda liquidar las deudas que generen mayores intereses, tales como las generadas por tarjetas de crédito, manteniendo un monto líquido como respaldo para los primeros meses de un nuevo gobierno”, precisa.
¿Conviene ahorrar, invertir o cambiar los soles por dólares?
Respecto al comportamiento del tipo de cambio, la especialista considera que no existen señales de una variación importante en el corto plazo. “No se espera que haya un cambio significativo de esta tendencia, a menos que se registren eventos o shocks inesperados. Mantendría la gratificación en la moneda en la que se recibe, a menos que se cuente con deudas en otra denominación”, señala.
Sobre las alternativas de inversión, Sícoli enfatiza que la elección dependerá del nivel de riesgo que cada persona esté dispuesta a asumir. Indica que quienes buscan mayores rendimientos pueden evaluar acciones de los sectores minero, tecnológico y agroindustrial, mientras que los inversionistas más conservadores pueden optar por fondos de inversión que combinan acciones y bonos para reducir la exposición al riesgo.
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Instrumentos de bajo riesgo y la opción de la AFP
Para quienes priorizan la seguridad sobre la rentabilidad, la especialista explica que los depósitos a plazo fijo presentan un riesgo prácticamente nulo, aunque ofrecen retornos limitados. En el caso de los bonos, indica que brindan una rentabilidad aproximada de entre 2,5% y 3,4%, un rendimiento que puede ubicarse cerca o incluso por debajo de la inflación acumulada.
En cambio, destaca que los fondos mutuos ofrecen distintas alternativas según el perfil del inversionista y que los aportes voluntarios sin fin previsional en las AFP también pueden convertirse en una opción atractiva para quienes tienen un horizonte de mediano y largo plazo. “Es una alternativa muy atractiva y es una opción interesante para invertir”, afirma.
¿Es recomendable usar la gratificación para comprar una vivienda?
Sícoli señala que el monto de la gratificación puede servir para cubrir parte de la cuota inicial de un inmueble, aunque considera que este no sería el mejor momento para asumir un compromiso financiero de largo plazo.
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“Considero que sería prudente esperar unos meses, para evaluar las políticas de vivienda que pueda desarrollar el nuevo gobierno antes de iniciar un préstamo a largo plazo”, sostiene. De esta manera, recomienda analizar cómo evolucionan las medidas económicas y las condiciones del mercado hipotecario antes de tomar una decisión de esa magnitud.