María Pía Vallejos volvió a hablar ante las cámaras de Amor y Fuego y se refirió a su relación con Gustavo Salcedo. La influencer aseguró que él fue detallista con ella por el día de su cumpleaños, pero marcó una línea clara: si la relación continúa, debe existir una “separación real” y una definición concreta sobre su situación matrimonial con Maju Mantilla.
En su declaración, Vallejos también respondió a las críticas que ha recibido en redes sociales y sostuvo que no piensa quedarse en una dinámica indefinida. “Cuando uno quiere se nota, ¿no? Y, y la paciencia es limitada”, dijo, al explicar por qué no toleraría una situación de idas y vueltas.
“Tiene que haber una separación real”: su condición para seguir
Consultada sobre qué espera como mujer en medio de la controversia, María Pía fue directa. “Bueno, obviamente tiene que haber una separación real, ¿no?”, afirmó.
PUBLICIDAD
Cuando el reportero le planteó que, en ese escenario, estaría esperando un divorcio definitivo, ella respondió: “Sí. O sea, yo no voy a estar metida en una separación. Y él lo sabe y lo hemos conversado bastante. Siéndote totalmente honesta, ¿no?”.
La frase funcionó como un punto central de su postura pública: no quiere quedar asociada a una etapa intermedia ni a un vínculo sin claridad legal y emocional.
Su respuesta a los señalamientos: “Yo he conocido un hombre separado”
María Pía también abordó, sin eufemismos, las acusaciones que le atribuyen el rol de “tercera” o “amante”. En su versión, la relación comenzó cuando, según ella, conoció a alguien ya separado.
PUBLICIDAD
“Entonces, para los que me tildan de tercera, de amante, de que me he metido en un matrimonio, yo he conocido un hombre separado, claro, con sus sentimientos”, señaló.
Luego añadió que la definición de Gustavo Salcedo es una decisión personal de él y que ella no pretende forzarlo, aunque sí necesita claridad para continuar: “Simplemente es cuestión de que si es que él me quiere, él sabe lo que va a hacer, ¿no? Y si es que no, y él está en todo su derecho de continuar donde quiera continuar, este, yo no tengo por qué juzgarlo”.
En ese mismo bloque, dejó una frase que resume su posición frente al desenlace: “Y, y si no se da, pues no se da. Y si me juzgan, me juzgan”.
PUBLICIDAD
La versión del abogado y la respuesta de María Pía: “Yo no hablaría con tanta seguridad”
El diálogo tomó un giro cuando se mencionó que el abogado de Gustavo Salcedo “acaba de salir a decir que no hay divorcio”. Frente a ese punto, Vallejos defendió la coherencia de lo que ha dicho públicamente y aseguró que no se expondría si no estuviera segura de lo que le han transmitido.
“Si es que yo no estaría segura de lo que te digo y confiada también en lo que él me dice, yo no hablaría con tanta seguridad frente a cámaras, ni lo hubiese hecho la primera vez que conversamos”, sostuvo.
En esa línea, apuntó a las críticas personales que ha recibido por expresar sus sentimientos: “Entonces, también para los que me tildan de ilusa, ¿no? De que me pinto pajaritos, me han dicho bastantes insultos también. O sea, se han burlado de mí cuando yo lo único que hice fue expresar mis sentimientos, ¿no?”.
PUBLICIDAD
La advertencia a Gustavo Salcedo: “La paciencia es limitada”
El pasaje más contundente llegó cuando María Pía describió lo que, para ella, sería una situación insostenible: una relación que avance y retroceda sin resolverse.
“Cuando uno quiere se nota, ¿no? Y, y la paciencia es limitada. Entonces, si es que la situación, o sea, hipotéticamente, ¿no? Una situación continua de esa manera, que, que sí, que no, que sí, que no, llega a aburrir a una u otra parte”, advirtió.
Luego precisó que ese escenario no encaja con lo que busca para su vida: “Y tampoco es lo que yo busco para mi vida”.
Hacia el final, Vallejos reforzó su postura desde un lugar de autoestima y límites personales, sin retroceder ante el juicio público que, según ella, enfrenta desde que habló del tema.
PUBLICIDAD
“Sé lo que merezco, sé lo que valgo”, afirmó.
Con esa frase, la influencer dejó claro que, más allá de los regalos de cumpleaños o de los gestos detallistas que atribuye a Gustavo Salcedo, su continuidad en la relación depende de una condición concreta: una separación real y una definición que evite un vínculo marcado por ambigüedades.