La Copa Mundial de la FIFA 2026, que se desarrollará en Estados Unidos, México y Canadá, se perfila como el evento deportivo de mayor impacto económico de los últimos años.
Especialistas proyectan que el torneo generará más de US$ 40.000 millones en actividad económica global, movilizando inversiones, turismo, consumo y una extensa cadena de servicios en los países anfitriones y más allá.
Según Cristian Maravi, director del Departamento de Economía de la Universidad de Piura, el Mundial no solo es una fiesta deportiva, sino también un fenómeno comercial y social que crea oportunidades para múltiples sectores.
PUBLICIDAD
“Más allá de la indudable pasión deportiva, este torneo representa un fenómeno de marketing global capaz de generar importantes externalidades positivas en la economía global y local”, afirmó.
Consumo mundialista en Perú, pese a la ausencia de la selección
Aunque Perú no estará presente en la competencia, el ambiente mundialista se hará sentir en el país. El torneo impulsa el consumo local a través de la venta de camisetas, artículos deportivos, televisores, álbumes coleccionables, apuestas y productos de entretenimiento.
Comercios, bares y restaurantes prevén un aumento en la demanda durante los partidos, incentivando promociones y eventos especiales, mientras los coleccionables continúan movilizando a miles de aficionados.
PUBLICIDAD
El especialista de la UDEP señala que incluso en países sin representación, el Mundial suele activar la economía por la vía del consumo cultural y la identificación con el espectáculo global. Los peruanos, como otros consumidores de la región, buscan sumarse a la experiencia a través de productos oficiales, transmisiones en vivo y actividades temáticas.
Cifras globales del impacto económico
Las estimaciones internacionales destacan la magnitud económica del evento. Solo en Norteamérica, el Mundial inyectará más de US$ 5.000 millones en el corto plazo, con la llegada de más de seis millones de visitantes.
En Estados Unidos, se proyecta un impacto de hasta US$ 30.500 millones en producción económica, con un aporte directo de US$ 17.200 millones al Producto Interno Bruto y la generación de unos 185.000 empleos. Ciudades sede como Los Ángeles y Atlanta estiman beneficios económicos de entre US$ 500 y US$ 600 millones cada una.
PUBLICIDAD
En México, se espera recibir más de cinco millones de turistas internacionales, lo que podría traducirse en US$ 3.000 millones en beneficios, dinamizando sectores como hotelería, transporte, gastronomía y comercio.
Canadá, por su parte, proyecta un impacto de 3.800 millones de dólares canadienses, con la provincia de Columbia Británica anticipando beneficios superiores a los 1.000 millones.
El reto de aprovechar la ola desde fuera
El desafío para Perú será identificar y potenciar los rubros que pueden beneficiarse indirectamente del Mundial. Empresas de comercio electrónico, cadenas de retail, casas de apuestas, productores de merchandising y operadores de servicios de streaming buscan capitalizar el entusiasmo mundialista.
PUBLICIDAD
La categoría de coleccionables, en particular, se mantiene como uno de los motores del consumo local en contextos de grandes eventos deportivos. Especialistas coinciden en que la Copa Mundial de la FIFA 2026 consolidará al fútbol como un espectáculo de alcance global y un motor de crecimiento para industrias muy diversas.
Aunque Perú quede fuera de la competencia deportiva, las oportunidades para insertarse en la ola económica del torneo dependen de la capacidad de adaptación de los actores locales y del interés de los consumidores por vivir la experiencia mundialista.